Cien millones de dólares en financiación mantendrán por el momento a la empresa productora de gasolina basada en madera, Kior, a flote
POR KEVIN BULLIS TRADUCIDO POR LÍA MOYA
El miércoles, Kior, una empresa que convierte lascas de madera en gasolina y diésel, anunció que acababa de conseguir 100 millones de dólares (unos 73 millones de euros) en financiación, cantidad suficiente para seguir funcionando un año más aproximadamente, y para construir una biorefinería nueva. Esta financiación es un salvavidas para una compañía que hace apenas unos meses parecía destinada al fracaso. Pero a la empresa, que opera la mayor refinería estadounidense dedicada a convertir biomasa celulósica en combustible, aún le queda un largo camino para ser rentable.
Los biocombustibles celulósicos podrían conseguir, al menos en teoría, reducir las importaciones de petróleo y las emisiones de gases de efecto invernadero, y además el Congreso de Estados Unidos ha exigido a las empresas petroleras que compren miles de millones de litros. Sin embargo, a pesar de este mandato, se produce muy poca cantidad. Aunque ha habido decenas de empresas que han sacado tecnologías a escala de laboratorio para descomponer biomasa recalcitrante y convertirla en combustible, han tenido problemas para comercializar sus sistemas, en parte, porque ha sido difícil recaudar la financiación suficiente como para construir grandes refinerías, y en parte porque, en muchas ocasiones, los métodos no funcionan igual de bien a gran escala que en el laboratorio. (La empresa Range Fuels, por ejemplo, se encontró con que su sistema se atascaba con brea). En consecuencia, el mandato del Gobierno se ha condonado una y otra vez (ver "La muerte de Range Fuels no tiene por qué condenar a todos los biocombustibles" y "El etanol celulósico se enfrenta a grandes retos").
La propia Kior se a enfrentado a dificultades técnicas que han impedido que pusiera en marcha su enorme planta de biocombustibles a pleno rendimiento. La planta está diseñada para producir 50 millones de litros de combustible anuales y empezó a producir su primer combustible -diésel- en marzo de este año. La empresa afirmó que habría comercializado de 1.150.000 litros a 1.900.000 litros para mediados de 2013, pero sólo consiguió producir 285.000 litros. La menor producción supuso unos ingresos menores de los esperados y la pérdida de 38,5 millones de dólares (unos 27,9 millones de euros) en el segundo trimestre, más que los 23 millones de dólares (unos 16,6 millones de euros) del mismo trimestre del año anterior. Con pocos ingresos y altos costes, a algunos analistas les empezó a preocupar que a la empresa se le acabara el dinero.
Esta inversión de 100 millones de dólares sirve para comprar tiempo para la empresa y, según algunos indicadores, parece que progresa, tal y como opina el analista sénior de Piper Jaffray Mike Ritzenthaler. Ritzenthaler señala, por ejemplo, que los niveles de producción aumentan y parece que la empresa podrá producir 3,8 millones de litros de combustible para finales de año. Kior tiene, además, la ventaja de fabricar gasolina en lugar de etanol, cuyo mercado está saturado en Estados Unidos.
Pero aún quedan grandes retos por delante. Si Kior quiere salir de los números rojos y acabar teniendo beneficios, necesita las economías de escala que vienen de refinerías aún mayores, y para construirlas necesitará más financiación. La financiación para las plantas celulósicas ha sido especialmente esquiva, puesto que los inversores son reacios a asumir los riesgos de apoyar una nueva tecnología. Mit
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sábado, 26 de octubre de 2013
lunes, 5 de agosto de 2013
Ayuda cibernética para superar las fobias sociales
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| El sistema en funcionamiento. (Foto: MIT) |
El problema es que no siempre es posible para estas personas acudir a un logopeda o psicólogo para hacer prácticas de conversación e interacción social.
Ahora, un nuevo software desarrollado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Cambridge, Estados Unidos, puede ser usado para ayudar a que las personas practiquen sus habilidades interpersonales hasta que se sientan más cómodas con situaciones tales como una entrevista de trabajo o una primera cita con alguien hacia quien sienten atracción y con quien podrían entablar una relación de pareja.
El programa informático, llamado MACH, se apoya en software de síntesis y análisis facial, del habla y de la conducta, para generar un rostro en la pantalla y simular conversaciones cara a cara. El usuario puede escoger que la persona ficticia que aparece en la pantalla sea un hombre o una mujer, y practicar interacciones sociales en su propia casa, en cualquier momento, y pudiendo escoger el tipo de interacción social, así como practicar tantas veces como desee, además de ser el conocedor exclusivo de los informes sobre sus progresos y sus puntos débiles.
Diseñado para funcionar en un ordenador portátil común, el sistema utiliza la webcam del ordenador para monitorizar los movimientos y expresiones faciales del usuario, y el micrófono para captar lo que habla el individuo. El sistema MACH analiza sonrisas, gestos de la cabeza, y el volumen y la velocidad del habla de los usuarios, y se apoya en palabras comúnmente usadas como relleno ante titubeos, al estilo de "bien", "veamos", "básicamente" o similares, así como en manifestaciones acústicas que no son palabras y que a menudo se usan también para evitar el silencio cuando se buscan las palabras adecuadas a pronunciar a continuación, como por ejemplo "hummm", "eeeh" o por el estilo.
El entrevistador automatizado - un rostro tridimensional simulado, que, con una pantalla lo bastante grande puede tener tamaño natural, es capaz de sonreír y mover la cabeza en respuesta a lo que diga el sujeto y sus movimientos, haciendo preguntas y dando respuestas.
El software creado para hacer posible las características principales y más innovadoras del sistema es obra del equipo de M. Ehsan Hoque, Rosalind Picard y Sumit Gogia, del MIT, Matthieu Courgeon y Jean-Claude Martin del laboratorio LIMSI del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS) en Francia, y Bilge Mutlu de la Universidad de Wisconsin en Estados Unidos.
martes, 19 de marzo de 2013
Descubrimiento puede ayudar los adictos a la cocaína
Los científicos han descubierto un proceso molecular en el cerebro provocada por el consumo de cocaína que podría proporcionar una diana para tratamientos para prevenir o revertir la adicción a la droga.En un informe en la revista Journal of Neuroscience, neurocientífico de la Universidad Estatal de Michigan AJ Robison y sus colegas dicen que la cocaína altera el núcleo accumbens, un centro de placer del cerebro que responde a estímulos como la comida, el sexo y las drogas. “La comprensión de lo que ocurre molecularmente a esta región cerebral durante la exposición prolongada a las drogas podría darnos una idea de cómo se produce la adicción”, dijo Robinson, profesor asistente en el Departamento de Fisiología y Neurociencia del Programa.
Los investigadores encontraron que la cocaína hace que las células en el núcleo accumbens a impulsar la producción de dos proteínas, una asociada con la adicción y el otro relacionado con el aprendizaje. Las proteínas tienen una relación recíproca-que aumentan la producción de cada uno y la estabilidad en el.
Ellos encontraron que el aumento de la producción de la proteína relacionada con la adicción hizo los animales se comportan como si estuvieran expuestos a la cocaína, incluso cuando no lo eran. También fueron capaces de romper el bucle, lo que altera la respuesta de los roedores a la cocaína al impedir que la función de la proteína de aprendizaje.
“En todos los niveles que estudiamos, interrumpir este ciclo interrumpe el proceso que parece ocurrir con la exposición a largo plazo a las drogas”, dijo Robinson, quien condujo el estudio con una beca postdoctoral en el Monte Sinai School of Medicine en Nueva York antes de unirse la facultad de MSU. Robison dijo que el estudio era particularmente convincente porque encontró indicios del mismo ciclo en los cerebros de las personas que murieron mientras adicto a la cocaína.
“El aumento de la producción de estas proteínas que se encuentran en los animales expuestos a las drogas fue acompañado exactamente en una población de adictos a la cocaína humanos”, dijo. “Eso nos hace creer que los experimentos y manipulaciones que hicimos en los animales son directamente relevantes para los humanos”.
Robison dijo que la creciente comprensión de la adicción a nivel molecular podría ayudar a allanar el camino a nuevos tratamientos para adictos. “Este tipo de mecanismo molecular podría ser interrumpido mediante la medicina genética, que es lo que hicimos con los ratones”, dijo. “Muchos investigadores creen que es el futuro de la medicina.” Medical Press
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