Mostrando entradas con la etiqueta Marte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marte. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de enero de 2014

Científicos de la NASA investigan la aparición de una roca misteriosa en el suelo de Marte


DESENTERRADA POR UNA RUEDA DEL ROBOT

Los científicos de la NASA investigan la misteriosa aparición en el suelo de Marte de una pequeña roca con forma de rosquilla en una imagen transmitida por el robot marciano Opportunity.
La toma fue enviada el 8 de enero por el robot cuando los científicos se disponían a accionar su brazo teleguiado para realizar experimentos.

Se ve una pequeña roca de color blanco sobre los lados y rojo oscuro en el centro, que reposa sobre una zona rocosa sin otros elementos, y que no aparecía en las imágenes del mismo lugar transmitidas doce días antes, explicó Steve Squyres, principal científico de la misión Opportunity.

Esta misión, que tenía que durar 90 días en el planeta rojo, celebra este año su décimo aniversario.
"Esta roca apareció, simplemente, ante nosotros... lo cual es extraño", dijo Squyres en rueda de prensa antes de añadir que "probablemente fue desenterrada por una rueda del robot cuando giraba sobre sí mismo".

"Todavía no hemos encontrado el hueco que dejó la roca una vez desplazada pero pensamos que debe estar en un lugar oculto por los paneles solares de Opportunity", añadió.
Es como si la roca, a la que llamaron "Pinnacle Island", hubiera sido dada vuelta revelando una cara que no había sido expuesta a la atmósfera marciana en quizá miles de millones de años.

El análisis de la roca con microscopio y un espectrómetro permitió hallar mucho azufre y grandes concentraciones de manganeso y magnesio, "una composición extraña y diferente a aquella que hemos observado hasta ahora", subrayó Squyres.

"Seguimos trabajando en la roca", añadió, antes de señalar que "este tipo de hallazgo inesperado vuelve esta misión siempre apasionante".
Opportunity se posó el 25 de enero de 2004 en una región de Marte llamada "Meridiani Planum" para explorar los bordes de varios cráteres en busca de señales de alguna presencia de agua en el pasado en ese planeta. Pero esta búsqueda no obtuvo resultados.

Un robot idéntico, Spirit, había aterrizado tres semanas antes pero dejó de funcionar en 2009.
En agosto de 2012, Curiosity, el robot más sofisticado que se haya enviado a otro planeta, se posó sobre Marte para hallar, con éxito, la presencia de un entorno que habría permitido la existencia de vida microbiana en el pasado. Fuentes: AFP

viernes, 24 de enero de 2014

Opportunity encuentra evidencias de agua con distinta acidez en Marte


Las muestras encontradas por el rover Opportunity en Marte indican que la acidez del agua que hubo en el planeta rojo en el cráter marciano Endeavour varió tras el impacto del meteorito que lo formó. Este robot, que ya lleva diez años en la superficie de Marte, y los hallazgos del Curiosity ayudarán a evaluar la habitabilidad del planeta vecino. 

Este sábado 25 de enero se cumplen diez años del aterrizaje de Opportunity en Marte, el vehículo de exploración que la NASA envió al planeta rojo para cumplir una misión de tres meses de duración pero que, una década después, continúa aportando importantes avances sobre la composición del suelo del planeta.

Ahora, científicos estadounidenses han analizado las muestras de roca recogidas por Opportunity y han comprobado que la acidez del agua que hubo en el cráter marciano Endeavour varió tras el impacto del meteorito que lo formó.

El artículo, portada esta semana en la revista Science con motivo del décimo aniversario del aterrizaje, ayudará, junto con los hallazgos de su compañero Curiosity, a evaluar la habitabilidad que pudo tener Marte.

“En este punto concreto de Marte hemos encontrado rocas antiguas que fueron alteradas por aguas templadas, y rocas más jóvenes modificadas por aguas más aguas ácidas y oxidantes”, explica a Sinc Raymond Arvidson, investigador del departamento de Ciencias de la Tierra y el Espacio de la Universidad de Washington (EE UU).

Los expertos señalan que el agua que inundaba la zona del cráter antes de su formación poseía unos niveles muy bajos de acidez y que era más propicia a albergar vida microbiana. Sin embargo, tras el impacto de un meteorito hace 3.700 millones de años, estos niveles de acidez aumentaron. “El suelo más antiguo era mejor para la vida”, asegura Arvidson.

El Opportunity llegó a Marte en enero de 2004, con el objetivo de recoger y fotografiar muestras del suelo durante doce semanas. El 4 de enero de ese mismo año, 21 días antes, había aterrizado su 'hermano' Spirit, unrover que se atascó en marzo de 2010 en las arenas y perdió la comunicación con la NASA.

En agosto de 2011, cuando Opportunity atravesaba el borde del cráter Endeavour, de 22 kilómetros de diámetro, las observaciones indicaron la presencia sedimentos y arcillas ricos en minerales como el hierro y el aluminio en la zona interna del cráter. “El rover fue hasta ese lugar y encontró rocas anteriores a la formación de Endeavour”, detalla Arvidson.

Tras analizar las esférulas marcianas (formaciones de roca esféricas), las fracturas y la composición de estas muestras, situadas en un punto del cráter denominado Matijevic, los investigadores concluyeron que las rocas más jóvenes, que se sitúan en la parte superior de Matijevic, tienen una firma de agua con altos niveles de salinidad y acidez que habría hecho muy difícil la vida para los microorganismos extremófilos, incluso los más resistentes.

Salinidad y acidez
Sin embargo, las rocas situadas en la parte inferior de esta zona presentan unos niveles inferiores de estos índices, por lo que habrían sido más favorables para que pudiera desarrollarse la vida o la química prebiótica. “Las aguas en las que se formaron estas rocas habrían sido solo ligeramente ácidas, mucho mejor para la habitabilidad y la vida”, detalla Arvidson.

Con estos resultados, los investigadores señalan que los diferentes niveles de pH localizados en esta zona de Marte son distintos antes y después de la formación del cráter Endeavor.

“La llegada en 2004 de los rovers Opportunity y Spirit permitió investigar los ambientes acuosos antiguos in situ y deducir su probabilidad de desarrollar vida”, detalla el científico John Grotzinger, miembro del departamento de Geología y Ciencias del Espacio del Instituto Tecnológico de California ( EE UU).

Los avances proporcionados por estos vehículos, unidos a los trabajos que está desarrollando el Curiosity sobre la superficie marciana, permitirán a los investigadores obtener una visión más profunda y detallada sobre la habitabilidad en el planeta rojo.
“En la búsqueda de los restos orgánicos de vida en Marte, es de gran ayuda tener un paradigma para guiar la exploración. Y eso comienza con la evaluación de la habitabilidad”, defiende Grotzinger. SINC

Referencia bibliográfica: R.E. Arvidson; J.G. Catalano; V.K. Fox; E.A. Guinness; B.L. Jolliff et all. Ancient Aqueous Environments at Endeavor Crater, Mars Publicado en Science 23 de Enero de 2014-01-23

lunes, 9 de diciembre de 2013

Marte tuvo alguna vez un lago de agua dulce, según evidencias descubiertas por Curiosity

Marte tuvo alguna vez un lago de agua dulce, según evidencias descubiertas por Curiosity
CONDICIONES PARA VIDA MICROBIANA

La sonda estadounidense Curiosity descubrió por primera vez en la superficie de Marte evidencia directa de la existencia en el pasado de un lago de agua dulce en el planeta rojo, anunciaron científicos el lunes.

Ya no queda agua actualmente en ese lugar, pero las pruebas de perforación y análisis químicos realizados por el robot Curiosity en rocas sólidas sugieren que hubo condiciones para que hubiera vida microbiana en ese lago hace unos 3.600 millones de años.

Las rocas analizadas contienen trazas de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y azufre, y "proporcionan condiciones ideales para una vida microbiana básica", indicaron los científicos en un estudio publicado en la revista Science y analizado en una reunión de la Unión Geofísica Americana (AGU, por su sigla en inglés) en San Francisco, California.

Formas diminutas de vida bacteriana, conocidas como quimiolitoautótrofos, prosperan en condiciones similares en la Tierra y por lo general se encuentran en cuevas o debajo del mar en fuentes hidrotermales.
"Esta es la primera vez que encontramos realmente rocas en Marte que proporcionan evidencia de la existencia de lagos", dijo por teléfono Sanjeev Gupta, profesor del Imperial College de Londres y coautor de la investigación.

"Es fantástico porque los lagos son un ambiente ideal para que una vida microbiana elemental pueda desarrollarse y preservarse", dijo.
Aunque no se detectó ninguna forma de vida en las rocas, el investigador precisó que Curiosity ha realizado perforaciones en fragmentos de piedra arenisca y barro y halló minerales arcillosos que sugieren una interacción con el agua.

Estos nuevos resultados "nos dan confianza en el futuro de esta misión y en el hecho de que debemos seguir explorando" el planeta rojo, añadió.
El robot Curiosity, de un costo total de 2.500 millones de dólares, es operado por ingenieros de la NASA desde el laboratorio de Pasadena en California. Fuentes: AFP

lunes, 18 de noviembre de 2013

NASA envía sonda para investigar la pérdida de atmósfera en Marte

NASA envía sonda para investigar la pérdida de atmósfera en Marte
MAVEN

La agencia espacial estadounidense se prepara para lanzar este lunes una sonda a Marte, con el fin de averiguar por qué el planeta rojo perdió buena parte de su atmósfera.

El lanzamiento de la Mars Atmosphere and Volatile EvolutioN (MAVEN), podría producirse a las 13:28 locales (18:28 GMT) desde Cabo Cañaveral, Florida, con una ventana de despegue de dos horas. El pronóstico meteorológico era 60% favorable para el lanzamiento del aparato no tripulado, dijeron funcionarios de la NASA el domingo.

El objetivo de la misión es orbitar Marte a una gran altitud, estudiando su atmósfera para obtener pistas de cómo el sol podría haber influenciado para que se escapara gas de un planeta que puede haber albergado vida hace miles de millones de años. La misión de la sonda difiere de las anteriores de la NASA porque en lugar de enfocarse en su seca superficie se centra en el misterio de su nunca estudiada atmósfera superior.

"MAVEN es el primer aparato espacial destinado a explorar la atmósfera superior", anunció la NASA. "La sonda investigará cómo la pérdida de atmósfera de Marte determinó la evolución del agua en la superficie".

Gran parte del tiempo de la misión de un año, se empleará en orbitar al planeta a una distancia de 6.000 kilómetros sobre su superficie, aunque se ejecutarán cinco profundos descensos hasta alcanzar unos 125 kilómetros. La sonda cuadrada pesa 2.453 kilos y será lanzada abordo del cohete Atlast V 401 desde la estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral.

Si el lanzamiento se produce tal y como está planeado para el lunes, el cubo de 2,5 metros con paneles solares en forma de alas llegaría a la órbita marciana el 22 de septiembre de 2014, tras un vuelo de 10 meses de duración. Eso sería justo dos días antes que la sonda espacial a Marte de India, que fue lanzada el 5 de noviembre. La misión científica de MAVEN comenzaría en noviembre de 2014.

Sin embargo los objetivos científicos de las dos sondas no se superponen, afirmó Mitchell. La sonda india irá a la búsqueda de metano que podría probar la existencia de algún tipo de vida en el pasado, mientras que la misión estadounidense busca respuestas sobre el cambio climático que sufrió el planeta.

MAVEN forma parte de una serie de vehículos robóticos que tienen el fin de obtener datos sobre Marte antes que una misión tripulada envíe humanos, prevista para 2030, según planes de la NASA.
Fuentes: AFP

domingo, 3 de noviembre de 2013

India lanza misión de bajo presupuesto a Marte para medir presencia de metano en el planeta

India lanza misión de bajo presupuesto a Marte para medir presencia de metano en el planeta
La India inició este domingo la cuenta atrás de su proyecto espacial más ambicioso con el viaje a Marte, el próximo martes, de una sonda desarrollada en pocos meses por un puñado de dólares.

Tras el fracaso en 2011 de la primera misión marciana de China, su gran rival, India quiere inscribirse en la historia de la exploración interplanetaria como primer país de Asia que llega al planeta rojo, a más de 200 millones de km de la Tierra.

La misión consiste en enviar hacia el planeta rojo un satélite de 1,3 toneladas, el Mars Orbiter, con ayuda de un cohete de 350 toneladas desde la base de Sriharikota, en la bahía de Bengala, a unos 80 km al noreste de Chennai (Madrás).

La sonda está provista de captores destinados a medir la presencia de metano en la atmósfera de Marte, lo cual acreditaría la hipótesis de una forma primitiva en dicho planeta que reunió condiciones parecidas a las de la Tierra.

Un éxito sería motivo de gran orgullo para este país de 1.200 millones de habitantes. En 2008, una sonda india permitió descubrir la presencia de agua en la Luna, 39 años después de la hazaña de Neil Armstrong, el primer peatón lunar. Además, reforzaría la reputación industrial y tecnológica de la India, que produce el coche más barato del mundo y se impone como líder mundial de la innovación de bajo presupuesto.

La misión a Marte, iniciada en 2012, solo ha costado 4.500 millones de rupias (72 millones de dólares, 54 millones de euros), concebida con base al "Jugaad", un principio típicamente indio consistente en encontrar la solución menos onerosa posible.

El cohete que debe propulsar el Mars Orbiter ni es ni mucho menos bastante potente para su misión. Los ingenieros de la ISRO tuvieron la idea de poner a girar la sonda alrededor de la Tierra durante un mes para que gane velocidad suficiente para escapar a la fuerza de la gravedad terrestre.

Varios países lanzaron misiones espaciales a Marte, en especial Estados Unidos, Rusia, Japón y China. Asimismo la Nasa lanzará por su parte el 18 de noviembre una sonda, Maven, a la capa atmosférica más alta del planeta Marte con el fin de entender mejor las razones de la desaparición de la mayor parte de su atmósfera.

La cuenta atrás oficial para el lanzamiento de la sonda india, bautizada "Mangalyaan" (artilugio marciano en hindi) por la prensa local, ya se inició, y el lanzamiento tendrá lugar el martes. Fuentes: AFP (NTN24)

sábado, 5 de octubre de 2013

Agencia Espacial Europea probará en desierto de Chile su robot de exploración de Marte

Agencia Espacial Europea probará en desierto de Chile su robot de exploración de Marte
ESTUDIO PARA UNA MISIÓN EN 2018

La Agencia Espacial Europea (ESA) indicó este viernes que la semana próxima llevará a cabo pruebas de sus tecnologías de robot para la exploración de Marte en el desierto de Atacama en Chile, uno de los escenarios de la Tierra más parecido al Planeta Rojo.

La prueba, que se prolongará durante cinco días, se dirigirá desde el centro de aplicaciones de satélites de Harwell, en el Reino Unido, y pretende acumular experiencia con vistas a la misión ExoMars prevista para 2018, señaló la ESA en una nota.

Se ha elegido el desierto de Atacama por ser una de las regiones más secas de nuestro planeta, por su falta de vegetación y porque su suelo rocoso, entre pardo y rojizo, es lo más similar a Marte.

El prototipo del vehículo ExoMars de seis ruedas será probado junto con prototipos de tres de sus instrumentos científicos, una cámara panorámica de tres dimensiones, un radar de detección geológica del subsuelo y un dispositivo de captación de imágenes para tomar muestras del subsuelo con una capacidad de detalle de una milésima parte de un milímetro.

Junto a esos tres instrumentos, un taladro de mano ayudará a tomar muestras para ser examinadas.
La perforación tiene particular relevancia para intentar acceder a huellas biológicas moleculares depositadas a más de un metro de profundidad, donde han estado protegidas de los daños de la radiación cósmica.

El lugar preciso del experimento se decidirá el próximo domingo, sobre la base de los reconocimientos llevados a cabo por una parte del equipo. (EFE)

viernes, 27 de septiembre de 2013

Las muestras recogidas por Curiosity confirman la presencia de agua

Las muestras recogidas por Curiosity confirman la presencia de agua en Marte
Los fragmentos de roca y granos de arena marciana analizados por el rover Curiosity contienen moléculas de H2O. El vehículo también ha descubierto por primera vez en Marte la presencia de ‘mugearita’, un basalto asociado a las islas y fosas en la Tierra. Son algunos de los resultados que cinco equipos de científicos publican esta semana en la revista Science.

Los instrumentos del rover Curiosity, que aterrizó en Marte en agosto de 2012, han permitido a los científicos recoger y analizar muestras de suelo y roca en el entorno del cráter Gale. Los resultados aparecen ahora en Science, donde cinco estudios ayudan a caracterizar la diversidad geológica marciana, además de confirmar la existencia de un elemento esencial para la vida: el agua.

"Uno de los resultados más interesantes que revela la primera muestra sólida tomada por Curiosity es el alto porcentaje de agua en el suelo", destaca Laurie Leshin, investigador del Instituto Politécnico Rensselaer (EEUU) y coordinador del primer equipo. “Cerca del 2% de la tierra en la superficie de Marte se compone de agua, lo que supone un gran recurso y es científicamente muy interesante".

Este grupo analizó materiales de la corteza marciana mediante pirólisis, una técnica en la que se calientan las muestras sin oxígeno para registrar qué gases liberan. El instrumento Sample Analysis at Mars (SAM) ha permitido detectar compuestos volátiles como el dióxido de carbono y oxígeno.

Por su parte, otro grupo liderado por el investigador Pierre-Yves Meslin desde la Universidad de Toulouse (Francia), ha disparado el láser del denominado ChemCam Remote Micro-Imager para identificar dos tipos de granos en el suelo, unos finos y otros gruesos.

Los de grano grueso probablemente proceden de la alteración física de los conglomerados fluviales que se encuentran cerca del lugar de aterrizaje, y cuya composición (silicio, aluminio y compuestos alcalinos) nunca se había registrado en Marte”, explica a SINC Meslin.

El investigador destaca que el polvo y el grano fino –representativo de todo el suelo de Marte por transporte eólico– es portador de hidrógeno, que se puede relacionar o formar parte del H2O que han identificado las sondas que orbitan el planeta rojo.

Los científicos han analizado la
solitaria roca Jake_M. / NASA
“Las evidencias experimentales confirmando la presencia de agua son siempre importantes, especialmente en relación con la habitabilidad pasada de Marte”, valora el geólogo planetario Jesús Martínez Frías, del Instituto de Geociencias (IGEO, CSIC-UCM), y miembro del equipo científico de la misión MSL que ha llevado a Curiosity al planeta rojo.

“Se confirman así los datos observados desde los orbitadores”, añade el geólogo, “aunque en relación con el agua, no se ha observado intercambio entre las composiciones del regolito –capa superficial– y la atmósfera”.

Aparece mugearita
Otro de los hallazgos del rover ha sido el descubrimiento de un tipo de roca ígnea que nunca se había localizado en Marte. Su composición se asemeja mucho a la mugearita, que en la Tierra se encuentra en las islas y grandes fosas o rifts. Los científicos consideran que su procedencia es diferente a la de otras rocas marcianas.

Esto lo ha estudiado el grupo dirigido por el investigador E.M. Stolper del Instituto Tecnológico de California (EE UU) al utilizar por primera vez el espectrómetro de rayos X y partículas alfa de Curiosity. En concreto han analizado una roca piramidal bautizada como Jake_M en honor al ingeniero Jake Matijevic del laboratorio JPL.

"El proceso mediante el cual se forman estas rocas a menudo sugiere la presencia de agua bajo la superficie", de acuerdo con Martin Fisk, un geólogo marino de la Universidad Estatal de Oregon y coautor de varios de los trabajos.

"En la Tierra, tenemos una idea bastante buena de cómo se forman las mugearitas y otras rocas semejantes", dice Fisk. "Se inicia en el magma profundo cuando cristaliza en presencia de un 1% o 2% de agua. Los cristales se asientan fuera del magma y lo que no se cristaliza es la mugearita magmática, que eventualmente puede salir a la superficie en una erupción volcánica".

Los otros dos estudios que aparecen en Science analizan los limos y arenas de el terreno arenosa Rocknest que ha recorrido el rover. Un equipo, liderado por el investigador David L. Bish de la Universidad de Indiana (EE UU) utilizó los datos de difracción del instrumento CheMin de rayos X para estimar el porcentaje de material basáltico cristalino magmático frente al material amorfo. Sus resultados sugieren que el 71% del material de Rocknest tiene un origen basáltico .

Sin embargo, otro estudio coordinado por el científico David F. Blake del centro de investigación Ames de la NASA, utilizando una técnica de rayos X diferente, sugiere que el componente basáltico es más bajo, alrededor del 55%. En cualquier caso, la composición general de este material es similar a la de otros limos y arenas que mueve el viento por toda la superficie marciana.

“En resumen, todos estos estudios enfatizan la relevancia y el éxito del laboratorio remoto multianalítico del Curiosity y su importancia para desentrañar la compleja historia geológica marciana, así como la geodiversidad ambiental y de procesos, a veces solapados en el espacio y en el tiempo”, concluye Martínez-Frías.

Referencia bibliográfica: E. M. Stolper et al.: “The Petrochemistry of Jake_M: A Martian Mugearite”. P.-Y. Meslin et al. "Soil Diversity and Hydration as Observed by ChemCam at Gale Crater, Mars". David L. Bish et al.: “X-ray Diffraction Results from Mars Science Laboratory: Mineralogy of Rocknest at Gale Crater”. David F. Blake et al.: “Curiosity at Gale Crater, Mars: Characterization and Analysis of the Rocknest Sand Shadow”. Laurie Leshin et al.: ”Volatile, Isotope, and Organic Analysis of Martian Fines with the Mars Curiosity Rover”. Science, 26 de septiembre de 2013

domingo, 1 de septiembre de 2013

¿Podría la vida haber comenzado en Marte?



La noticia de que el científico Steven Benner afirmó que la vida podría haberse originado en Marte y luego llegado a la Tierra, no hizo más que levantar sospechas entre los más legos en la materia. ¿Cómo es esto posible? ¿En qué se basan los científicos para decir estas cosas? ¿Por qué no comparten lo que están tomando?

El argumento de Benner es que el Boro y el Molibdeno, dos elementos fundamentales para la creación de moléculas de ARN, no podrían haber existido en la cantidad suficiente en nuestro planeta hace más de 3.000 millones de años, cuando se especula que comenzó la vida. Pero para llegar a esto tenemos que hacer una breve introducción.

Retrocediendo hasta el origen de la vida
La Teoría de la Evolución, popularizada por Darwin en 1859 y perfeccionada por otros científicos más adelante, explica cómo los individuos más aptos para un ambiente sobreviven, se reproducen y heredan a sus hijos sus características. A través de miles de generaciones comienzan a producirse cambios cada vez más grandes que puede terminar en que dos individuos con características diferentes no puedan reproducirse entre sí. Esto es lo que se denomina especiación, y explica cómo con el tiempo las especies cambian y se diversifican.

Si comenzáramos a retroceder en el tiempo podríamos ver cómo las ramas del árbol de las especies se van uniendo y nos encontraríamos con que por ejemplo, todos los mamíferos (unas 5486 especies) descendemos de un ancestro común que pobló la Tierra hace unos 200 millones de años. Tanto esos mamíferos como los reptiles y anfibios que convivían en ese período, se desprendieron de los primeros anfibios que tocaron tierra firme hace 300 millones de años. Y estos surgen de alguna especie que descendió de los primeros seres multicelulares complejos que aparecieron en la llamada “Explosión Cámbrica”, hace entre 542 y 530 millones de años.

El camino hacia atrás de la Evolución nos lleva a encontrar organismos cada vez más simples. Los estudios geológicos muestran que la atmósfera se llenó de oxígeno hace unos 2200 millones de años, creado probablemente por microorganismos que hacían fotosíntesis, y las primeras alteraciones químicas de origen biológico en rocas datan de aproximadamente 3800 millones de años atrás. Se cree que ahí comenzó la vida en la Tierra. Pero, ¿Cómo?

En algún momento las moléculas inorgánicas simples se conectaron de cierta forma que crearon estructuras que podían reproducirse. Uno de los primeros experimentos para intentar verificar si algo así era posible fue realizado en 1953 por los químicos norteamericanos Stanley Miller y Harold Clayton Urey. Los científicos colocaron metano, amoníaco, hidrógeno, dióxido de carbono, nitrógeno y agua (todos elementos que se encuentran en abundancia en nuestro planeta), y lo sometieron a altas temperaturas y descargas eléctricas, simulando lo que podría haber sido el clima en esa época. Luego de un tiempo vieron cómo se formaban sustancias orgánicas como glucosa, ácido acético y otros pilares básicos de las proteínas. Otros científicos repitieron el experimento más adelante y también obtuvieron ácidos nucleicos.
Volcanes, rayos cósmicos, meteoritos y todo tipo de químicos 
disueltos en el agua. Un lugar poco amigable para el fotógrafo
En los años 1980 el bioquímico Günter Wächtershäuser propuso que la fuente de energía para producir las reacciones podría no haber venido de rayos, sino de reacciones químicas. Y en 2002 Martin y Russell propusieron que las reacciones podrían haberse dado en chimeneas submarinas. Los experimentos progresan pero al día de la fecha nadie ha logrado sintetizar una célula, o alguna estructura autorreplicable desde elementos inertes. La evolución muestra que todos los seres vivos vienen de esa estructura original, pero, ¿Y si esa estructura no se creó en nuestro planeta sino que vino de otro lado?

La creación primigenia puede haberse dado en otro planeta, o incluso en el espacio: en la superficie de algún asteroide o cometa. La hipótesis de que la vida comenzó afuera de nuestro planeta se llama exogénesis, y la idea de que vino a instalarse aquí, panspermia.

El hecho de que la vida haya surgido fuera de nuestro planeta no resuelve el misterio del origen de la vida, sino que lo traslada a algún otro lugar desconocido. Y crea la nueva pregunta de qué lugares podrían ser habitados por microorganismos.

Desde los años ’80, muchos biólogos se han dedicado a investigar cuáles son las máximas temperaturas, presiones y condiciones de acidez que puede soportar la vida. No sólo para saber si podrían resistir las extrañas condiciones de otros planetas o lo inhóspito del espacio, sino también la violencia del impacto de un meteorito. En esta búsqueda han encontrado una gran variedad de microorganismos a los que denominaron extremófilos. En Wikipedia hay una interesante lista de diferentes extremófilos conocidos, y qué “poder especial” tiene cada uno: vivir en zonas de pruebas nucleares, el fondo del océano, ácido hirviendo o el exterior de naves espaciales.

Un nuevo punto para la exogénesis
Según Steven Benner, el Boro y el Molibdeno son dos elementos fundamentales para evitar que la mezcla de moléculas orgánicas y calor se conviertan en alquitrán. El análisis de un meteorito marciano mostró que hubo boro en aquella época, y ahora también se cree que pudo haber algún óxido de Molibdeno.

Y por otro lado, el agua resulta ser muy corrosiva para biopolímeros como el ARN, ADN y las proteínas, e impide la formación de altas concentraciones de Boro. De acuerdo a los últimos descubrimientos del Curiosity, en Marte había muchos de estos elementos, y el agua corría en ríos pero sin inundar casi todo el planeta como sucedía en la Tierra.

Sólo queda esperar para ver si se pueden confirmar los datos con nuevas observaciones, y de forma ideal, ver si se puede hacer un experimento al estilo del de Miller y Urey que nos lleve más lejos.

Lo más probable es que nunca sepamos realmente cuándo se originó la vida. La historia del universo es bastante larga, y la autorreplicación de una secuencia de moléculas dura un instante. Pero los nuevos descubrimientos parecen ir acotando las posibilidades, y plantean preguntas cada vez más interesantes. (Naukas)

viernes, 21 de junio de 2013

La atmósfera de Marte tenía oxígeno antes que la de la Tierra

La atmósfera de Marte tenía oxígeno antes que la de la Tierra



Había oxígeno en la atmósfera marciana. Los datos recogidos por el robot Spirit revelan que hubo aire en el planeta vecino hace 4.000 millones de años y que además, ese oxígeno se formó 1.500 millones de años antes que en el planeta Tierra.

El hallazgo se ha producido al analizar rocas marcianas de hace 3.700 millones de años y compararlas con las de meteoritos. La composición de estas rocas indica que estuvieron en contacto con oxígeno en aquel tiempo.

La presencia de oxígeno hace más probable que hubiera existido vida en Marte, aunque fuera microscópica, y también abre un nuevo interrogante: ¿Cómo desapareció la atmósfera del planeta rojo? [The Guardian] GIZMODO

domingo, 2 de junio de 2013

Guijarros marcianos delatan el pasado acuoso del planeta

Fuente:NASA
Autor:R.M.E. Williams et al./ NASA
Localización: Norteamérica
Categoría SINC:Matemáticas, Física y Química

Un equipo estadounidense publica esta semana en Science la mejor prueba facilitada hasta ahora de la existencia de un antiguo curso fluvial en Marte. Así lo confirma el descubrimiento de conglomerados –roca formada por una mezcla de piedras y arena– en los sedimentos del cráter marciano Gale, por donde se mueve actualmente el rover Curiosity. Incluso se han detectado guijarros redondeados parecidos a los de los ríos terrestres. Los datos los han facilitado dos instrumentos del rover: la cámara del mástil (Mastcam) y el espectrómetro CHEMCAM, que analiza las rocas marcianas mediante un láser

Los científicos estiman que el río marciano en esta región debió de tener entre 0,3 y 90 cm de profundidad, con una velocidad del agua de entre 0,2 y 0,75 metros por segundo. El nuevo estudio parece confirmar lo que otros ya habían sugerido antes: que las condiciones en el pasado de Marte fueron mucho más cálidas y húmedas que las actuales.

viernes, 31 de mayo de 2013

Curiosity revela que los exploradores de Marte absorberían altas dosis de radiación

El medidor RAD fue registrando la radiación durante el viaje de Curiosity a Marte. / NASA
A lo largo de su vuelo hasta Marte, el rover Curiosity fue registrando la radiación cósmica y solar que actuó sobre la nave. Los datos han permitido calcular que, con los sistemas de propulsión y protección actuales, la dosis recibida en un viaje de ida y vuelta al planeta rojo rondaría los 0,66 sievert, un dato de gran interés para las futuras misiones tripuladas al planeta rojo. Las agencias espaciales proponen que las tripulaciones no superen dosis de 1 sievert.  SINC

Durante la mayor parte de los 253 días que duró el viaje a Marte del rover Curiosity, que salió de la Tierra en noviembre de 2011, su medidor RAD –Radiation Assessment Detector– fue registrando la radiación dentro de la nave.
Ahora se publican en Science los datos, que ofrecen una idea a los científicos del peligro que puede suponer esta radiación ionizante para las misiones con humanos que se están preparando al planeta rojo.

Los resultados han servido para deducir que la dosis equivalente que recibiría un astronauta solo durante el viaje de ida y vuelta, sin contar la estancia y con los blindajes antirradiación y sistemas de propulsión actuales, sería de unos 0,66 sievert (Sv). El tiempo en la superficie marciana podría aumentar considerablemente esta cifra.

La dosis equivalente mide el efecto de las radiaciones sobre los tejidos biológicos, y la exposición prolongada a dosis de 1 Sv se asocia con un aumento del 5% en el riesgo de padecer un cáncer mortal, según diversos estudios. De hecho las agencias espaciales proponen que las tripulaciones no superen ese valor.

Por comparar, la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP) y la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) recomiendan no superar una dosis de 0,1 Sv al año en las instalaciones terrestres. Los tripulantes de la Estación Espacial Internacional, por ejemplo, también lo cumplen.

“Dejamos a otros la valoración sobre qué niveles de riesgo son aceptables en las misiones tripuladas”, comenta a SINC el autor principal del estudio, Cary Zeitlin, del Southwest Research Institute (EEUU), que subraya: “El trabajo de nuestro equipo es tomar las mejores medidas posibles para que las personas que tengan que tomar las decisiones dispongan de una información muy precisa”.

Lo que sí destaca el científico son las dos formas de radiación que supondrán un riesgo para la salud en los largos viajes espaciales: la dosis baja pero constante de rayos cósmicos galácticos (GCR) y la posible exposición súbita a las partículas energéticas solares (SEP) procedentes de una llamarada del Sol.

“Un evento SEP podría causar grandes problemas en una misión a Marte, pero estadísticamente es algo poco probable, además de que las naves espaciales para estos viajes contarían con un ‘refugio frente a la tormenta’, un pequeño habitáculo bien blindado donde la gente pudiera cobijarse”, señala Zeitlin.

“Por otra parte, el daño biológico de la exposición a los iones pesados de los GCR ​​todavía no se conoce bien, por lo que es difícil protegerse de este tipo de partículas –añade–. Por tanto, yo diría que estos rayos cósmicos galácticos suponen el problema más grande”.

Respecto a las formas de protegerse frente a la radiación, el investigador recuerda los tres métodos que se aplican en la Tierra: “A las personas que trabajan en instalaciones terrestres con fuentes de radiación se les enseña que hay tres puntos clave: maximizar la distancia a la fuente, poner un blindaje protector entre medias y reducir al mínimo el tiempo de exposición”.

¿Viajes más cortos?
Según Zeitlin, la primera medida no tiene sentido en el espacio porque la fuente está en todas partes, y el blindaje ayuda solo un poco, por lo que minimizar el tiempo de exposición es lo que realmente ayudaría: “Esto significa que lo mejor sería desarrollar sistemas de propulsión más rápidos para hacer el viaje más corto”.

Los científicos también proponen e investigan el desarrollo de contramedidas frente a la radiación, como medicamentos o suplementos nutricionales que los tripulantes pudieran tomar durante el largo viaje.
En cualquier caso, los datos que ha tomado y sigue tomando el Curiosity van a resultar de gran interés, no solo para conocer la radiación, sino también muchos otros aspectos del entorno y las condiciones que se encontrarán los astronautas.

Referencia bibliográfica: C. Zeitlin et al.: "Measurements of Energetic Particle Radiation in Transit to Mars on the Mars Science Laboratory". Science340, 31 de mayo de 2013.

martes, 23 de abril de 2013

Voluntarios para un viaje solo de ida a Marte

Mars One (en español Marte Uno) es un proyecto privado llevado a cabo por el investigador holandés Bas Lansdorp para establecer una colonia humana permanente en Marte. El plan es mandar satélites de comunicación al planeta en 2016 y luego de varias etapas, finalmente lanzar en 2023 un equipo de humanos en Marte para que vivan permanentemente y enviar un nuevo equipo de cuatro astronautas cada dos años luego del envío inicial. El proyecto es alentado por el físico Gerard 't Hooft. Mars One está intentando asegurar patrocinadores e inversores convirtiéndolo en un reality show y tener ciertos astronautas elegidos por el público. Se espera que sólo poner los primeros cuatro astronautas en Marte costará aproximádamente US$ 6.000 millones. Mars One ha identificado proveedores potenciales, como SpaceX, para los componenetes de la misión. Claman que el costo sería significantemente reducido haciéndolo un viaje de ida solamente.

El proyecto privado holandés Mars One, que pretende establecer una colonia humana permanente en Marte, ha comenzado a seleccionar voluntarios para enviarlos a un viaje sin retorno al Planeta rojo a partir de 2023.

(U24). Mars One no es un proyecto nuevo. Proyectan montar una colonia permanente en Marte dentro de 10 años y hoy se abre su programa para candidatos, en el cual aceptarán a cualquier persona del mundo. De hecho, aunque el programa no estaba abierto, ya han recibido unos 10.000 mensajes de candidatos interesados.

Así pues, los requisitos para ir a Marte son sencillos. Primero habrá que hacer un registro online en la web de Mars One. Esta será la primera fase, que durará hasta el 31 de agosto de 2013. Cada candidato podrá promocionarse como lo desee pero serán los expertos de Mars One los que seleccionarán a los aspirantes que pasarán a la siguiente ronda.

Como este es una proyecto a 10 años, los candidatos participarán en un entrenamiento que durará unos 7 años antes de embarcarse en el viaje. No se requiere ninguna experiencia previa ni específica. Lo que mirarán los expertos, y dado que los astronautas estarán en una colonia permanente, será cómo trabaja y vive una persona con las demás y cómo afronta todo tipo de retos.

También se mirarán tanto buenas condiciones físicas y mentales como 5 aspectos clave:

Resiliencia - Adaptabilidad - Curiosidad.
Habilidad para confiar en los demás.
Creatividad e inventiva.

Arribo al planeta Marte

Fotos 360º del Suelo del Planeta Marte Tomadas por Robot Curiosity

Durante la última etapa habrá entre 24 y 40 candidatos que estarán totalmente entrenados y cualificados y la decisión final se hará a través de los votos de la audiencia.
Dado que siempre se recordará el nombre de los primeros habitantes de Marte, en Mars One creen que es necesario que sea una votación global ya que su importancia para la humanidad será enorme.

La selección de astronautas está abierta a cualquier persona que cumpla los requisitos de ser mayor de edad (18 años o más), tener buena salud, ciertas aptitudes de supervivencia y un conocimiento adecuado del inglés. No parecen demasiadas exigencias para convertirse en los primeros humanos que pisen la superficie del mundo vecino, una hazaña que se adelantaría incluso a los planes de la NASA si es que la compañía es capaz de cumplir lo que anuncia. La idea es tan audaz tanto desde el punto de vista económico como humano que prácticamente roza lo imposible.

La solicitud de una candidatura debe hacerse online a través de apply.mars-one.com hasta el 31 de agosto de 2013. Será la primera de las 4 rondas que conforman el procedimiento de selección. Los voluntarios elegidos a finales de año serán incluidos en la primera tripulación que irá a Marte dentro de una década; estarán acompañados de los que sean seleccionados en las rondas posteriores. Ofrecerse como voluntario tiene un precio que varía según los países en función de su PIB per capita -ronda los US$ 38-, dinero que, según la compañía, servirá para financiar la misión y que al mismo tiempo evita solicitudes de gente que no esté seriamente interesada.

"Estamos muy entusiasmados con el lanzamiento del programa de selección. Con la primera ronda abrimos las puertas de Marte a todo el mundo en la Tierra. Se trata de una misión internacional y es muy importante para el proyecto que cualquier persona en cualquier lugar puede preguntarse: ¿Quiero esto? ¿Estoy listo para esto? Si la respuesta es sí, entonces queremos saber de ti", ha afirmado Bas Lansdorp, cofundador de Mars One, desde Nueva York, donde presentó el proceso de selección.

En el último año, la iniciativa ha recibido 10.000 mensajes de posibles candidatos de más de 100 países. La compañía espera un número sin precedentes de solicitudes y no tendrán en cuenta una formación académica específica.

"Atrás han quedado los días en que la valentía y el número de horas de vuelo en un avión supersónico fueron los criterios principales", apuntaba Norbert Kraft, director médico de Mars One y exinvestigador de la NASA. "Para esta misión de asentamiento permanente estamos más preocupados con lo bien que (el voluntario) vive y trabaja con los demás y su capacidad para hacer frente a toda una vida de desafíos".

La compañía prefiere a candidatos que tengan una buena salud física y mental y que muestren cinco características claves de carácter: resiliencia, adaptabilidad, curiosidad, capacidad de confiar en los demás y creatividad.

La Mars One Foundation se presenta como una organización sin ánimo de lucro que pretende enviar humanos a Marte para establecer el primer asentamiento permanente fuera de la Tierra. En 2016 sería enviado un satélite para hacer una primera aproximación al terreno.

2 años después, un robot analizaría la mejor localización para establecer el campamento base. El primer grupo emprendería el viaje de siete meses en 2022 para llegar al Planeta rojo al año siguiente. Cada 2 años, sería enviado un nuevo grupo. Allí los colonos establecerían un hábitat autosuficiente con la ayuda de rovers. Vivirían en casitas de 50 metros cuadrados y cultivarían sus alimentos.

En cada viaje la tripulación estarían formada por dos hombres y dos mujeres, para que puedan reproducirse, aunque no se enviarán parejas. Cámaras instaladas por toda la base retransmitirán a la Tierra cómo es la vida allí, de forma que «Mars One» también podría convertirse en el primer Gran Hermano desde el espacio.

El plan ha sido diseñado utilizando la tecnología existente disponible a través de la industria espacial privada. Es apoyado por científicos como el holandés Gerardt Hooft, premio Nobel de Física en 1999, aunque es tan ambicioso que ha despertado muchas dudas sobre su viabilidad por multitud de cuestiones, incluidos los peligros, por ejemplo, de la radiación. Además, ¿es muy estable alguien que se ofrece para ir a otro planeta sabiendo que nunca va a volver? "Todavía soy escéptico, pero esto es técnicamente posible", ha dicho Hooft.