sábado, 24 de agosto de 2013

El llamado “Síndrome de Estocolmo” ha cumplido 40 años

El "drama de Norrmalmstorg", el atraco a un banco con toma de rehenes en el centro de la capital sueca que dio origen al conocido "síndrome de Estocolmo", cumple hoy 40 años.
Este cuadro es una reacción psicológica en la cual la víctima de un secuestro desarrolla una relación de complicidad, y de un fuerte vínculo afectivo con quien la privó de su libertad.

El hecho que definió este síndrome ocurrió cuando un atracador, un presidiario y cuatro empleados convivieron seis días en la bóveda de seguridad de un banco, y los rehenes entablaron una relación de complicidad con sus secuestradores que acabó dando nombre a un término psicológico de uso común en todo el mundo.

Jan Erik "Janne" Olsson entró el 23 de agosto de 1973 encapuchado, armado con una metralleta y con explosivos en la sucursal del Kreditbank en la céntrica plaza de Norrmalmstorg. "Tírense al suelo, ahora empieza la fiesta", había dicho en inglés antes de disparar al techo, tomar como rehenes a tres empleadas y plantear condiciones a la policía, precisamente tres millones de coronas suecas, un coche y vía libre para salir de Suecia.

Olsson exigió además que fuera trasladado desde su celda al banco Clark Olofsson, entonces uno de los criminales más conocidos del país y con quien había coincidido en la cárcel.
Las autoridades aceptaron parte de sus exigencias y llevaron a Olofsson al banco, donde estaba escondido otro empleado que pasó a integrar el grupo de rehenes en la bóveda de seguridad.

Allí permanecieron seis días, los últimos cuatro limitados a un espacio reducido, después de que unos agentes lograran colarse en la entidad y cerrar la bóveda para aislarlos.
Rehenes y secuestradores jugaron a las cartas y al cinco en raya y entablaron lazos afectivos que pronto quedaron de manifiesto.

En las conversaciones telefónicas mantenidas durante el cautiverio con el primer ministro sueco, Olof Palme,Kristin Enmark, de 23 años, que ejercía de portavoz de los rehenes, tomó claramente partido por "Janne" Olsson frente a la policía.

"Confío plenamente en ellos, viajaría por todo el mundo con ellos", llegó a decir de sus secuestradores Enmark,dispuesta a aceptar la propuesta de Olsson de que los dejaran salir en coche llevándose a dos rehenes, una idea rechazada por las autoridades.

Los acontecimientos se precipitan a partir del cuarto día, cuando la policía taladró el techo de la bóveda: Olsson amenazó con colocar sogas al cuello de los rehenes e hirió de un tiro a un agente.

"Nunca creí que Janne fuera a dispararnos. Pero claro que tenía miedo de morir, de que la situación se descontrolase. No sabíamos qué tenía pensado hacer la policía", confesó Birgitta Lundblad en un documental de hace años a la televisión pública sueca.

Al sexto día, la policía soltó gas lacrimógeno en la bóveda, y a los pocos minutos, Olsson se rindió, sin que hubiera heridos.
Los rehenes se negaron a salir antes que sus captores, por miedo a que éstos fueran castigados y se despidieron de ellos con abrazos.

"Sé que puede sonar un poco raro, pero no queríamos que la policía les hiciera daño, una vez que todo había acabado", aseguraba Lundblad, rechazando la existencia de un síndrome en los rehenes y apelando a una simple cuestión de supervivencia.

Igual de escéptico se muestra ahora Olsson sobre el síndrome, bautizado inicialmente como "de Norrmalmstorg" por el criminólogo Nils Berejot, que colaboró con la policía durante el robo.
Fue su personalidad la que provocó una reacción positiva de los cautivos, sostiene Olsson, condenado a 10 años de cárcel y que después nunca ha vuelto a tener problemas con la ley.

"Me llevé bien con todos. En prisión me visitaron dos rehenes, y cuando me casé en la cárcel, los policías hicieron de testigos", aseguró en una entrevista reciente a la agencia sueca TT el exsecuestrador, de 72 años y que trabaja en un concesionario de coches.

Olsson sostiene que él quiso irse cuando recibieron el dinero de la policía, pero que su compañero no se atrevió.
"No me arrepiento de lo ocurrido, igual en cierto modo. Pero de qué sirve", confesó.

El "drama de Norrmalmstorg", que originó varios libros y una película, también dió pie a mitos como que Olofsson se llevó una importante suma de dinero del banco o que una de las rehenes tuvo sexo con uno de los captores, luego desmentido.

Clark Olofsson fue absuelto en segunda instancia por lo ocurrido en el Kreditbank, pero luego recibió varias condenas por otros delitos, que lo llevaron a cárceles de Suecia y de Dinamarca.
Dos de los rehenes siguieron trabajando en el banco, mientras que otra estudió psicoterapia y la cuarta desapareció de la luz pública.

Escape de Alcatraz, el hombre que nadó con su nuevo pulmón

Gavin Maitland
En 2008 Gavin Maitland pasó por un doble trasplante de pulmón que le salvó la vida. Cinco años más tarde, nadó desde la isla de Alcatraz a San Francisco, en California, Estados Unidos, acompañado de sus dos hijos. Una hazaña que refleja su viaje de regreso del borde de la muerte. A continuación cuenta su experiencia.

"Quiero nadar de Alcatraz para celebrar mi quinto aniversario", anuncié durante la cena de un domingo de octubre.
Mi esposa, Julie, abrió sus ojos. No dijo nada, pero casi pude escuchar lo que estaba pensando: "Genial, otra de sus ideas locas". Zander y Riley -mis hijos- se quedaron mirándome. Tampoco dijeron nada.

El aniversario al que me estaba refiriendo era el quinto año desde mi trasplante bilateral del 14 de marzo de 2008. Un trasplante de pulmón es un procedimiento increíblemente complejo, y los pacientes son normalmente juzgados por su supervivencia postoperatoria en varias etapas: un año, tres años y cinco años.

Los resultados para los receptores de pulmón son los peores de todos los órganos sólidos trasplantados.
Alcanzar el hito de los cinco años se trataba de un logro significativo, y lo quería marcar con algo especial.
Siempre he tenido una fuerte atracción hacia el agua. Siempre he disfrutado nadar en cualquier lago, pozo o mar que pueda encontrar.

El verano anterior, uno de los profesores de natación de Zander y Riley había mencionado que hace un par de años participó en la competición conocida como "El nado de Alcatraz". ¿El nado de Alcatraz? Eso realmente captó mi imaginación.

Hice un poco de investigación y descubrí que existían varias compañías que organizaban expediciones y carreras de natación. En mi mente la cuestión era concluyente; el nado en aguas abiertas desde Alcatraz sería la manera perfecta de celebrar mi quinto aniversario.

"¿Creen que lo pueda hacer?", pregunté para romper el silencio. "No es muy lejos, sólo es un poco más de una milla (1,6km)".
"Seguro", dijo con cautela Zander. Hizo una pausa. "Pero yo también lo quiero hacer".
"¿Tú también?", dije un poco sorprendido. "Si sólo tienes 13 años. El agua será muy fría. Frío, olas, corrientes... quizás tiburones".

"¿Tiburones?", en ese momento tuve toda la atención de Riley. Ella hizo una pausa y tras pensarlo detenidamente dijo cuidadosamente: "Si Zander lo hace, ¿lo puedo hacer yo también?".
"Riley", razoné con nerviosismo. "Ni siquiera te gustan las olas. El agua es muy fría y es un trayecto largo en aguas abiertas". Tanto Zander como Riley eran fuertes y competitivos nadadores, pero la mayoría de su experiencia había sido en agua templada en piscinas de 25 metros. "Pero tú mismo dijiste que es sólo una milla", me contestó.

"Ok", dije resignado. Sé cuando me han ganado. "Lo miraré".
En un principio quería nadar en marzo, exactamente cinco años después de mi trasplante, pero Leslie, la fundadora de un grupo que encontré que organiza expediciones de nado, me aconsejó esperar hasta mayo, cuando el agua sería unos grados más caliente.

Honestamente, ninguno de nosotros tenía un pedigree muy convincente de nadar en aguas abiertas. En vez, decidí explicarle a la mujer que vivíamos en Colorado donde no hay muchas oportunidades para nadar en el océano. "No obstante, los dos han nadado en lagos durante triatlones, ellos entrenan en una piscina varias veces a la semana y", hice una pausa, "son unos niños muy fuertes". Leslie pareció satisfecha.

Día crucial
El día del nado empezó muy temprano. Zander, Riley, Julie y yo nos levantamos a las 6.00 en nuestra habitación de hotel en San Francisco. Habíamos volado el día anterior desde nuestra casa en Boulder, Colorado. Nuestros trajes de neopreno estaban muy bien colocados en la habitación y nos los pusimos mientras nos llenamos de omelettes y tostadas.

Fuimos los primeros en llegar al punto de encuentro, donde apreciamos la salida del sol tras las calmadas aguas de la bahía de San Francisco.
Puse mi bolsa en un árbol, hice algunos estiramientos y empecé a calentar por el paseo que está al lado de la arena de la playa. Con mis nuevos pulmones trasplantados me toma más tiempo que a la mayoría de las personas abrir mis vías respiratorias de manera tal que el oxígeno pueda fluir con mayor facilidad.

Miré mi reloj. Hora de la medicación. Cuidadosamente he ajustado mi dosis matutinas de Prograf, el inmunosupresor que debo tomar dos veces al día, con exactamente 12 horas de diferencia.
Saqué mi pequeña caja de pastillas y me tragué tres cápsulas. Los meses siguientes a mi trasplante a menudo resentí tener que cumplir con un estricto régimen de fármacos que son cuestión de vida o muerte para todos los receptores de órgano.

Ahora, cinco años después, me los trago con el entusiasmo de un labrador que devora su desayuno, totalmente agradecido del vital papel que juegan en mantenerme sano y con vida.
A las 7.15 de esa mañana, había diez nadadores en la ladera de hierba. Me puse junto a los demás y, deseosos con la anticipación, Zander y Riley a cada lado.
"A todos se les ha asignado los kayaks, así que asegúrense de estar cerca todo el tiempo. Y por favor, manténganse a 25 yardas (22 metros) uno del otro mientras nadan", nos recordó Leslie.

"Estarán nadando a través de dos corrientes, una que viene del puente Golden Gate de oeste a este. Una vez que la crucen, hay una segunda corriente que fluye en la dirección opuesta, de este a oeste. Así que estén alerta y mantengan la vista en los edificios del horizonte".

Caminamos juntos hasta el barco de apoyo que nos llevaría a la isla. En unos minutos de haber zarpado, estábamos camino a la fascinante y prohibida isla de Alcatraz.
Alcatraz, la pequeña isla que con frecuencia se le refiere como "La roca", en un principio fue desarrollada para ser un faro, luego una fortificación militar y, más tarde y con más fama, una prisión que funcionó entre 1933 y 1963.

Se dice que con frecuencia los prisioneros de Alcatraz estaban atormentados con los sonidos de la vida cotidiana de la ciudad, exasperadamente cerca, a tan solo el otro lado del agua pero, y al mismo tiempo, como a un millón de kilómetros de distancia.
¿En realidad estaba la costa tan cerca? Sentí un torrente de euforia cuando Leslie empezó a ordenar a los nadadores que saltaran.

El logro de ser el último
El ejercicio está muy ligado a la recuperación de trasplante de pulmón de los pacientes. Tras la operación, como mínimo ejercité lo que recomendaron los médicos, y con frecuencia mucho más.

Tras 13 meses con mis pulmones nuevos, competí en mi primer triatlón, que consistió en 750 mt de natación, 20 km de bicicleta y 5 km de carrera.
De todos los competidores, fui el último. Pero no me importó. Volver a nadar era una progresión natural en el proceso de recuperación.

Los tres nadamos juntos los primeros 20 minutos, nos alternábamos entre estilo libre y pecho. Zander y Riley se aclimataron con rapidez al agua fría y empezaron a disfrutar la sensación de estar rodeados de agua. Podía ver sus brillantes gorros verdes justo al frente de mí y escuchar sus voces. Yo me concentré en mi nado, dando brazadas estables y concentrándome en la silueta de los edificios en el horizonte.

Tras hora y media, Zander y Riley empezaron a impacientarse. "¡Vamos, papi!", me gritaron mientras me esperaban. Tan pronto como los alcanzaba ellos me dejaban atrás otra vez.
Las distancias en aguas abiertas son engañosas. La mayoría del tiempo parece que no estás avanzando, pues el escenario no cambia.

Tienes que confiar en que todavía te estás moviendo lenta y constantemente en el agua, cada vez más cerca de tierra firme. La inmensidad del agua puede ser mentalmente abrumadora, especialmente si piensas en cuán profundo puede ser.

Aun así, hay algo suave y relajante, incluso espiritual, sobre nadar en aguas abiertas. Las olas se mueven con suavidad hacia arriba y hacia abajo y sientes la sedosidad del agua en tu piel expuesta
.
Sin esperanzas de vida
Nadie sabe el motivo por el cual fallaron mis pulmones a mis 41 años. Yo soy un caso inusual.

El patólogo de mi hospital de trasplante le dio a mi enfermedad un impronunciable nombre en la carta 43. "Es algún tipo de fibrosis pulmonar", dijo. "Donde el suave tejido del pulmón se vuelve duro e inútil".
Su conclusión oficial fue que "no tenemos idea de lo que causó tu enfermedad pulmonar".

No fumador y entusiasta del ejercicio, disfruté de una salud perfecta hasta mediados de mis 30. Participé en carreras y competencias de natación en el colegio y la universidad. Después de graduarme participe en carreras de 10 km, así como media maratones y maratones.

El deterioro de mis pulmones empezó con una persistente tos seca. Consulté a mi médico general, quien pensó que podría ser asma, pero no estaba seguro.
Pasaron los meses y consulté a varios doctores, insatisfecho por la falta de diagnóstico o tratamiento.
Un neumólogo, tras mirar la última tomografía, admitió: "Honestamente, estoy perplejo".

El tiempo pasó y mi tolerancia al ejercicio decayó, mi respiración empezó a ser más laboriosa, estaba notablemente más delgado y todavía nadie me podía decir lo que me pasaba.
Cinco años después de que empezara la tos, Julie me condujo frenéticamente al hospital una memorable mañana de sábado después de que cayera al suelo y no me pudiera levantar.

Podía ver la cara de preocupación de los neumólogos del hospital. En los rayos X había una masa blanca, los niveles de saturación de oxígeno estaban por debajo del 90% y no me podía mantener de pie solo.
Durante las siguientes semanas, una sucesión de malas noticias me habían acabado. Me dijeron que sólo me quedaban seis meses de vida y que mi única oportunidad de supervivencia era un trasplante bilateral de pulmón.

Y entonces, tras semanas de consultas, pruebas, citas e intervenciones, un médico de trasplante del hospital telefoneó a Julie para decirle que no pensaban que yo podría sobrevivir a la operación, así que ya no me aceptaban como paciente.

Cuestión de perseverancia

En los siguientes frenéticos meses, Julie investigó, identificó y contactó 17 hospitales diferentes de trasplante de todo el país, lo que siguió a llamadas y correos electrónicos.

A pesar de una avalancha de rechazos, eventualmente un hospital respondió positivamente. El Centro Médico Universitario Duke en Durham, Carolina del Norte, dijo que sí, que podrían ayudar y que fuéramos.
Me apuré a comprar un billete de ida de avión, y antes de que me diera cuenta estaba en la lista de espera de trasplante.

Poco después, ocurrió la trágica muerte de un joven, la dura decisión de su familia de donar sus órganos, la locura de la logística, la genialidad médica del siglo XXI, la cruda emoción y la difícil recuperación que va junto a un trasplante de órgano.

Antes de la operación sólo podía hacer respiraciones cortas. Cuando me desperté de la anestesia, inhalé el más hermoso, profundo y largo aire que podía imaginar. A pesar del dolor en mi torso, me dieron ganas de levantarme y celebrar.

Con frecuencia la gente se refiere al trasplante de pulmón como "un segundo aire", a pesar de que los especialistas son enfáticos al decir que el trasplante no es una cura, sino simplemente un intercambio de una enfermedad por otra.
El promedio actual del período de sobrevivencia para un receptor de pulmón en Estados Unidos y Europa es de cinco años.

Las estadísticas dicen que las probabilidades de llegar a los 10 años de trasplante de pulmón es del 30%, lo que significa que sólo uno de cada tres pacientes celebrará su décimo aniversario.
Así que ¿cuánto más durará mi segundo aire? Honestamente no lo sé. Sin duda la estadística cuenta una historia, pero es parcial.

Conozco a un hombre en sus 40 que lleva 10 años con el trasplante y a una mujer en sus 50 que tiene más de 17 años.
Mi neumólogo me dijo recientemente que mi salud estaba en el 1% del tope de sus pacientes de trasplante. De tal manera que me mantengo optimista en que estaré por aquí por algún tiempo.

En la medida que nos acercamos al Aquatic Park, Zander y Riley se adelantaron con un nuevo kayak, mientras que el mío se mantuvo a mi lado.
Casi se escapa

De repente un calambre se esparció de mi pierna izquierda a la derecha. Con las dos piernas bloqueadas, supe que ya no podía seguir nadando. Necesitaba tomar agua en los próximos segundos o de lo contrarío estaría contorsionándome de la agonía.

Señalé al monitor del Kayak que necesitaba ayuda. En un instante se puso a mi lado. "¡Calambre! ", es lo que alcancé a decir. "Lo siento, necesito salirme".
"¡Pero estás tan cerca!", me gritó. La entrada al Aquatic Park estaba a tan sólo 182 metros.
El barco de ayuda se puso a mi lado y me subí a la parte de atrás. Julie me pasó una botella de agua y me ordenó: "¡Bebe!".

Incliné mi cabeza hacia atrás y tomé todo el contenido de un tirón. Casi de forma instantánea, el calambre que atormentaba mis músculos cedió y se evaporó.
Me volví a poner mi gorro de natación, ajusté mis lentes, y salte de nuevo al agua. Sólo estuve fuera menos de cinco minutos.
Esta vez, en contraste con mi entrada inicial, sentí el agua deliciosamente tibia.

Para entonces, Zander y Riley eran dos pequeños puntos en la distancia, ya en la playa. Yo nadé con determinación a la costa y me concentré en la llegada.
La costa de arena estaba al frente. Traté de poner un pie bajo el agua, pero todavía era muy profundo. Dos o tres brazadas más.

Probé de nuevo y pude sentir el fondo grumoso. Me empujé hacia delante y me puse en pie dentro del agua para acercarme a tierra firme.
Me sorprendió la paz y el silencio de esta soleada mañana de domingo. De repente me sentí abrumado por una oleada de energía y empecé a correr por la playa hacia mis hijos con el agua saliendo de mi traje de neopreno.

Estaba temblando violentamente pero no sentía frío. Estaba inmensamente eufórico. BBC salud

Dejar de fumar en el embarazo beneficia al bebé

Las mujeres que dejan de fumar inmediatamente antes o después de quedar embarazadas engordan más durante y después de la gestación, pero sus bebés serían menos propensos a ser más pequeños al nacer que los hijos de madres fumadoras.

Un equipo de Dinamarca halló que las mujeres que dejaban de fumar engordaban unos 2,7 kilogramos (kg) más en el embarazo que las que seguían fumando y, también, durante el primer año de vida del bebé.
Pero los bebés de las mujeres que dejaban de fumar al inicio del embarazo y de las no fumadoras nacían con un peso similar, mientras que los hijos de las mujeres que seguían fumando nacían con bajo peso.

"Lo más importante de este estudio es que dejar de fumar al comienzo del embarazo es tan beneficioso para el peso al nacer del bebé como si la mujer nunca hubiese fumado durante la gestación", dijo la doctora Amber Samuel, especialista en medicina materno fetal de la Facultad de Medicina de la Emory University, en Atlanta.

La Sociedad Estadounidense del Cáncer estima que entre el 10 y el 15 por ciento de las mujeres fuma durante el embarazo. Eso está asociado con la prematuridad y otras complicaciones, como las malformaciones congénitas, el bajo peso al nacer y el parto de feto muerto.

Los bebés tienen entre tres y cuatro veces más riesgo de morir por el síndrome de muerte súbita infantil si sus madres fuman durante y después del embarazo. Los niños expuestos al humo de segunda mano padecen también más infecciones de oído, neumonía, bronquitis, asma y otras enfermedades.

El nuevo estudio incluyó a 1.774 mujeres que participaron del Estudio Recién Nacidos Libres de Humo, realizado en Copenhague, Dinamarca, entre 1996 y 1999.
Las mujeres respondieron un cuestionario dos veces durante el embarazo. Para verificar si aquellas que decían haber dejado de fumar lo habían hecho realmente, se analizaron muestras de saliva para detectar cotinina, un producto del consumo de la nicotina que aparece en el organismo.

El 38 por ciento de las mujeres fumaba antes de quedar embarazadas y la mitad de ellas abandonó el cigarrillo inmediatamente antes o después, según indica el equipo de Line Rode, del Hospital de la Universidad de Copenhague.
Durante el embarazo, las no fumadoras engordaron casi 13,6 kg en promedio, mientras que las fumadoras aumentaron 13 kg y las que dejaron de fumar engordaron 15,8 kg.

En el grupo que dejó de fumar, los bebés del 8 por ciento de las mujeres nacieron con un peso por debajo del percentilo 10, según indicaron los registros escandinavos, comparado con el 22 por ciento de los hijos de fumadoras.
Al año del parto, la mitad de las mujeres que habían dejado de fumar no había probado un cigarrillo.

Las no fumadoras y las mujeres que habían dejado de fumar con recaídas engordaron entre 0,7 y 0,9 kg después del embarazo, mientras que las mujeres que no volvieron a fumar aumentaron 3,1 kg y las fumadoras adelgazaron 0,2 kg, según publica el equipo en la revista Obstetrics and Gynecology.

"Una fortaleza del estudio es que verificó si las mujeres que decían que habían dejado de fumar lo habían hecho realmente", destacó Samuel, que no participó del estudio. Fuente: MedlinePlus

viernes, 23 de agosto de 2013

Descubren que recibir una sorpresa refuerza la memoria

La clase sorpresa de Ciencia (Foto: IBCN)
Lograr que los niños recuerden lo que se les enseña en la escuela es un desafío que ha desvelado a maestros por generaciones. Ahora científicos en Argentina encontraron una técnica que podría ayudar a los docentes a cumplir esta meta.

Los expertos del Laboratorio de Memoria del Instituto de Biología Celular y Neurociencia (IBCN), que funciona en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), descubrieron un mecanismo para mejorar la memoria de los chicos.

El secreto es combinar lo que se quiere enseñar con alguna actividad novedosa no relacionada con el tema de estudio, que se realice hasta una hora antes o una hora después de la clase.

En una investigación con 1.600 alumnos de entre siete y nueve años comprobaron que aquellos niños que realizaron una actividad sorpresa de sólo 15 minutos antes o después de la clase retuvieron 60% más de lo aprendido que quienes no realizaron esa actividad inesperada.
De esta forma, los científicos lograron poner en práctica en humanos un concepto que habían descubierto hace seis años en experimentos con roedores.

Haydée Viola, directora del equipo de investigación del Laboratorio de Memoria, le contó a BBC Mundo que en aquellos estudios con ratas descubrieron un dato clave: que el aprendizaje (o "etiquetado conductual", como lo llaman los expertos) es reforzado –y se mantiene en el largo plazo- cuando ocurre mientras en el cerebro se da un proceso conocido como síntesis de proteínas.

Esa síntesis proteica se genera cuando el cerebro recibe estímulos inesperados y hace que todo lo aprendido durante ese período se recuerde por más tiempo.
Este mecanismo es el que explica, por ejemplo, por qué la mayoría de las personas recuerda dónde estaba y qué estaba haciendo el día que fueron atacadas las Torres Gemelas en Nueva York, en 2001.
Efecto sorpresa

Los investigadores argentinos descubrieron que no hacía falta un estímulo tan fuerte como aquel para reforzar la memoria: para generar la síntesis proteica alcanza con una experiencia novedosa, que puede durar apenas 15 o 20 minutos.

"Lo primordial es el elemento sorpresa", explicó Viola.

Fabricio Ballarini, autor del estudio, ideó un sistema sencillo para aplicar en las escuelas. Trabajando con ocho colegios primarios de la provincia de Buenos Aires creó una breve y divertida clase de ciencia, que dictó de manera sorpresiva a algunos alumnos de segundo a quinto grado.

Antes o después de esta clase, se les leyó a todos los chicos un cuento con la intención de que lo aprendan.
Al día siguiente se les tomó examen a todos los niños. Los que habían recibido la clase sorpresa de ciencia recordaron un 60% más del cuento que quienes no habían participado de esa actividad novedosa.

Cuando se midieron los resultados de las preguntas más difíciles la diferencia fue aún más abrumadora: el primer grupo fue 200% más acertado en sus respuestas.
Para Ballarini, quien además de científico es docente, estos resultados son un sueño hecho realidad.
"Como científico uno siempre aspira a que lo que uno investiga sirva para algo, que se pueda aplicar", dijo a BBC Mundo.

No obstante, el experto también se mostró cauto al afirmar que se trata de resultados preliminares, ya que no es posible constatar si en efecto –como presuponen- el mayor aprendizaje se dio por la síntesis proteica, como ocurrió con los roedores.
Aplicaciones prácticas

Otra duda que abre este trabajo, que fue publicado en la revista científica PLOS ONE, es cuán aplicables son los resultados.

¿Pueden las escuelas incorporar actividades novedosas cada vez que quieren que sus alumnos aprendan algo?

Ballarini admite que es impracticable sorprender a los alumnos todos los días. No obstante, consideró que esta técnica puede ser utilizada un par de veces al año, cuando se quiere enseñar algo particularmente complicado o especialmente importante.

"En todos los grados hay ciertos temas que cuesta más enseñarles a los niños. Para esos tópicos se puede aplicar esta práctica", afirmó.
En tanto, los científicos del Laboratorio de Memoria continúan investigando para entender más sobre este fenómeno.

Por el momento, determinaron que los niños mejoran su aprendizaje cuando se les enseña algo novedoso, en un lugar distinto al habitual y cuando la clase la imparte alguien que no conocen.
Ahora buscan determinar si todos esos factores son necesarios.

Los expertos también comenzaron a trabajar con chicos más grandes, de escuelas secundarias, para ver si los resultados se repiten a esa edad.
Las conclusiones de estos trabajos podrían redefinir la educación en los próximos años y convertir a los científicos en los mejores aliados de la docencia. BBC

Hospital Santa Cruz en Portugal realiza intervención cardíaca pionera en bebé con 1kg

El Hospital de Santa Cruz realizó una intervención cardíaca para abrir la válvula pulmonar con un bebé de sólo 28 semanas, y un poco más de un kilo de peso, la cirugía sin precedentes por el bajo peso del niño.

La intervención realizada con éxito fue el resultado de un esfuerzo conjunto entre el equipo de Neonatología del Hospital de Santa Maria, donde nació el bebé y se ha seguido antes y después de la intervención, y el Hospital de Santa Cruz, que realizó la cirugía.

Era un procedimiento sin necesidad de abrir el corazón mediante un catéter insertado a través de una vena en la pierna y llevado al corazón, para destapar una válvula casi cerrada.

El cardiólogo pediátrico responsable de la intervención, Rui Ángeles, explicó que el bebé tenía un diagnóstico prenatal de la enfermedad cardíaca – estenosis de la válvula pulmonar – todavía se diagnostica que el bebé estaba acumulando líquidos en abundancia como consecuencia de enfermedades del corazón.

El bebé, que nació con 1,1 kg y tuvo que ser intubado inmediatamente y conectado al respirador, tenía una acumulación generalizada de líquidos, ya que la válvula que lleva la sangre desde el ventrículo derecho del corazón hacia los pulmones era muy estrecha, agregó.

Después de la extracción de líquidos, el niño estuve durante varios días en situación de inestabilidad, problemas con ventilación y frecuencia cardíaca, lo que impidió el procedimiento inmediatamente.

Sin embargo, “el paso del tiempo, nos dimos cuenta de que el endurecimiento de la válvula pulmonar impide progresar. Por lo tanto, a pesar de su bajo peso, se decidió que el bebé no iba a ninguna parte a menos que la válvula fuera abierta”, agregó.

Lo que es nuevo en esta intervención fue precisamente por el peso del bebé y su nacimiento prematuro, una vez que los cuerpos no tienen todavía su plena madurez.
El mismo día en que fue objeto de la intervención, el bebé volvió al hospital de Santa María, orinó más de 200 mililitros, lo que corresponde a casi el 20% de su peso, y cinco días más tarde ya no estaba conectado al respirador, dijo Rui Ángeles, alabando ” extraordinaria labor “Equipo Santa Maria.

La cirugía en Santa cruz se hizo hace exactamente una semana y el bebé tenia tres semanas de edad. Medical Press

¿Tu perro te ama? Bosteza y verás

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Brian Hare es un antropólogo evolucionista y Vanessa Woods es una científica de investigación en la Universidad de Duke. Juntos fundaron Dognition, una pagina web que ayuda a los propietarios a encontrar el genio en sus perros.

Los perros pueden estar aún más conectados con los seres humanos que las personas se han dado cuenta: Un nuevo estudio de Japón y de los resultados del proyecto de ciencia ciudadana Dognition muestran que los perros tienen un bostezo contagioso, y los perros que están unidos con las personas son más propensas a bostezar cuando los duenos lo hacen.

El bostezo es una de las funciones biológicas más extrañas en los seres humanos y otros animales. Nadie sabe por qué lo hacemos. Algunos dicen que aumenta el oxígeno. Otros dicen que está vinculado al control de la temperatura del cerebro. Tal vez porque al estirar la boca y la garganta, nos mantiene alerta.

Lo más extraño es que el bostezo es contagioso. Ver o escuchar a alguien bostezar, o incluso leer sobre el bostezo conduce a menudo a una necesidad irresistible de bostezar. Y no es al azar: Usted tiene mayor probabilidad de contagio del bostezo cuando alguien a quien amas bosteza que cuando un extraño hace.

¿Y que pasa con tu perro? Haga la prueba aquí.
Los seres humanos son extremadamente sensibles a las emociones de los demás. Nosotros somos más propensas a reír cuando vemos a alguien reír, llorar o si vemos a alguien en apuros. Esto también se conoce como empatía. La empatía es una de las mejores cualidades humanas. Fomenta el buen comportamiento y evita actos dañinos. La empatía no es algo que se enseña, sino que está presente incluso en niños pequeños, y crece y se fortalece a lo largo de la vida.

En los seres humanos, el “bostezo contagioso” – bostezar después de ver a alguien bostezar – se correlaciona positivamente con las puntuaciones de empatía. Contagio del bostezo también se ha demostrado que se correlaciona con las pruebas en el auto-reconocimiento y la teoría de la mente. La ausencia de contagio del bostezo puede significar un retraso en el desarrollo en los niños.

Una pregunta interesante es si los animales también tienen empatía. Esto es difícil de medir, ya que los animales no pueden decir cómo se sienten. Pero debido a que el bostezo contagioso se relaciona con las puntuaciones de empatía en los seres humanos, ha habido varios investigadores que han utilizado contagio del bostezo como una medida de la empatía, al menos en una forma básica, en los animales.

Además de los primates, sólo dos especies han demostrado al contagio del bostezo. Uno de ellos, quizás no sorprendentemente, es el perro (el otro es el periquito australiano). Los primeros estudios arrojaron resultados contradictorios sobre si o no los perros bostezan por contagio. Y cuando los perros tenían contagio del bostezo, los investigadores se preguntaron si esto era un signo de estrés, en lugar de empatía.

Sin embargo, un nuevo estudio de Teresa Romero y sus colegas de la Universidad de Tokio encontró que no sólo los perros contagian el bostezo, pero su bostezo no parece ser un signo de estrés – y, como los humanos, son más propensos a bostezar con alguien a quien están unidos emocionalmente.

En ese estudio, los investigadores hicieron que 25 perros estuvieran en contacto el bostezo de sus propietario o un extraño. Un monitor de ritmo cardíaco mide los niveles de estrés en los perros. Más de la mitad de los perros bostezó por contagio (54%). Los perros bostezaban con más frecuencia cuando su dueño bostezó, mostrando que la conexión emocional entre los perros y sus dueños produce una respuesta más fuerte. No hubo un aumento significativo en la frecuencia cardíaca en los perros durante el experimento, por lo que los perros bostezar no parecía estar relacionado el estrés.

Estos resultados se repiten en nuestros resultados de Dognition. De los 250 participantes en el programa beta, el 20 por ciento de los perros bostezó. La diferencia entre los dos estudios fue probablemente debido a un método ligeramente diferente de examinar individuo bostezando (el estudio Romero registró perros 5 minutos después del bostezó humano, mientras que los participantes en Dognition registraron 2 minutos después de que el propietario bostezara).

Asimismo, en Dognition, existía una relación entre la prueba de bostezo y puntuaciones astucia de un perro, que mide cómo los perros utilizan la atención de sus dueños para engañarlos. Los perros que eran expertos en leer el lenguaje corporal de su dueño, y en el uso de esta información para su propio beneficio, también eran más propensos a bostezar. Medical Press

El pie humano tiene una flexibilidad parecida a la de los grandes simios

El pie humano tiene una flexibilidad parecida a la de los grandes simios

Una investigación de la Universidad de Liverpool (Reino Unido) ha demostrado que los mecanismos del pie humano no son tan únicos como se pensaba hasta ahora. Por el contrario, tienen mucho más en común con los pies flexibles de los grandes simios cuya parte media del pie es totalmente manejable y hace contacto regular con el suelo.

La evolución de la marcha humana se basaba, hasta el momento, en una investigación de la década de 1930. Este estudio afirmaba que los pies humanos funcionan de manera muy diferente a los de los simios, debido al desarrollo de los arcos en la zona media del pie y la supuesta rigidez en el borde exterior.

Investigadores de la Universidad de Liverpool (Reino Unido) han realizado un nuevo estudio con más de 25.000 pasos humanos recogidos en una cinta sensible, en un laboratorio de su universidad.

Según sus resultados, que publica la revista Proceedings of the Royal Society B, a pesar de haber abandonado la vida en los árboles hace mucho tiempo, los pies de los humanos han retenido una cantidad sorprendente de flexibilidad, similar a la de los pies de grandes simios, como los orangutanes y los chimpancés, que siguen siendo, en gran medida, arborícolas.

"Durante mucho tiempo se ha asumido que ya que poseemos arcos laterales y mediales en los pies –un lateral supuestamente rígido y que se apoya en los huesos–, estos se diferencian notablemente de los de nuestros parientes más cercanos, cuya parte media del pie es totalmente flexible y contacta de forma regular con el suelo", declara Robin Crompton, del Instituto de Enfermedades Crónicas y Envejecimiento de la Universidad de Liverpool.

Sin embargo, este hecho nunca se había probado cuantitativamente. Los científicos hallaron que la gama de presiones ejercidas bajo la parte media del pie humano, y por tanto, los mecanismos internos que los impulsan, son muy variables. “Tanto es así que en realidad se superponen con las realizadas por los grandes simios”, añade el experto.

Adaptación del árbol al suelo
Hasta este estudio, se pensaba que los seres humanos que hacen contacto con el suelo con la región media del pie son principalmente aquellos que sufren de diabetes o artritis, ya que ambas condiciones pueden tener un impacto sobre la estructura de los pies. La investigación demostró, sin embargo, que dos tercios de los voluntarios sanos realizan algunas pisadas con toques de medio pie con el suelo, sin indicios de no ser un aspecto de una marcha normal y saludable.

"Nuestros antepasados probablemente desarrollaron una primera flexibilidad en sus pies cuando eran arborícolas, pero con el paso del tiempo, al haber más y más animales habitando en el suelo, desarrollaron algunas nuevas características para permitir que nos movamos rápidamente", expuso Karl Bates, investigador del mismo instituto que Crompton.

Aun y todo, el científico señala que los humanos no se adaptaron a la vida en la tierra tanto como otros animales que viven en el suelo “ni de lejos”, como caballos, liebres y perros. Sus experimentos muestran que los pies no son tan rígidos como se pensaba, sino que son una variación con las de otros grandes monos.

"Nuestra hipótesis es que a pesar de convertirse en habitantes casi exclusivamente del suelo hemos mantenido la flexibilidad en los pies para poder hacer frente eficazmente a las diferencias entre terrenos duros y suaves que nos encontramos en la larga distancia a pie. La siguiente parte de nuestro estudio será probar esta teoría, que podría ofrecer la razón por la cual los seres humanos pueden correr más rápido que un caballo, por ejemplo, durante largas distancias sobre u n terreno irregular", concluye Bates.

Referencia bibliográfica: Karl T. Bates et al. "The evolution of compliance in the human lateral mid-foot"Proceedings of the Royal Society B 280, 21 de agosto de 2013

jueves, 22 de agosto de 2013

Un 'interruptor' defectuoso en el cerebro podría ser el causante de los síntomas de la esquizofrenia

Un estudio británico muestra que, en estos pacientes, el proceso de conmutación entre la ínsula y la corteza frontal presenta anomalías, lo que explicaría, por ejemplo, las alucinaciones y las voces interiores.

Científicos de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido, han demostrado que los síntomas psicóticos, como delirios y alucinaciones, que experimentan las personas con esquizofrenia pueden ser causados por la falta de conexión entre dos importantes regiones del cerebro: la ínsula y la corteza frontolateral. Los resultados del estudio se publican en la revista Neuron.

El hallazgo, señalan los académicos, podría servir de base para tratamientos más específicos y con menos efectos secundarios. El trabajo, dirigido por el profesor Peter Liddle y el doctor Lena Palaniyappan, de la División de Psiquiatría de la Universidad y con sede en el Instituto de Salud Mental, se centró en la región de la ínsula, una ‘isla’ que se halla en el interior del cerebro, y que se encarga de la conmutación sin fisuras entre el mundo interior y el mundo exterior.

Lo explica el Dr. Palaniyappan: "En nuestra vida cotidiana, cambiamos constantemente de mundo privado interior a mundo exterior mediante un proceso de conmutación que está habilitado por la conexión entre la ínsula y la corteza frontal. Este proceso parece estar alterado en los pacientes con esquizofrenia".

Según este especialista, esto podría explicar por qué los pensamientos devienen, en algunos instantes, realidad objetiva externa, lo que da pie a las alucinaciones y a las ‘voces’. Asimismo, contribuiría a explicar las dificultades para interiorizar los placeres materiales externos (disfrutar, por ejemplo, de una melodía musical o eventos sociales), así como el embotamiento emocional que se produce en pacientes con psicosis.

Patrones de plegado demasiado lisos
Los investigadores de Nottingham utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) para comparar los cerebros de 35 voluntarios sanos con los de 38 pacientes esquizofrénicos, y los resultados mostraron que, mientras que en la mayoría de los individuos sanos este proceso de conmutación entre regiones cerebrales se llevaba a cabo sin problemas, no sucedía lo mismo en el caso de los enfermos de esquizofrenia.

Los resultados del estudio podrían abrir la puerta al desarrollo de tratamientos más efectivos para la esquizofrenia, una dolencia que afecta a una de cada cien personas. Los científicos no están seguros de cuál es la causa, si bien se sabe que el consumo de drogas incrementa entre tres y cuatro veces la probabilidad de desarrollar sus síntomas.

También se cree que el subdesarrollo del cerebro en el útero causado por complicaciones en el embarazo y en la primera infancia por cuestiones como la desnutrición podría ser determinante. Observaciones anteriores de este grupo de científicos también han revelado la presencia de patrones de plegado demasiado lisos en la región de aislamiento del cerebro en los pacientes, lo que sugiere un deterioro en el desarrollo normal de esta estructura en la esquizofrenia.

En la actualidad, el tratamiento implica una combinación de medicamentos antipsicóticos, terapias psicológicas e intervenciones sociales. Actualmente, sólo uno de cada cinco pacientes con esquizofrenia logra una recuperación completa.

Estimulación magnética intracraneal

Los fármacos antipsicóticos, aunque eficaces en algunos pacientes, presentan tasas de aceptación pobres, ya que a largo plazo muchos pacientes dejan de tomarlos, lo que lleva a la recurrencia de los síntomas incapacitantes. Los investigadores de Nottingham están estudiando una técnica llamada estimulación magnética transcraneal, que se sirve de un impulso magnético para estimular las regiones del cerebro que funcionan mal.

A pesar de que la región insular está tan profundamente enterrada en el cerebro que la EMT por lo general resulta ineficaz, los resultados del estudio de Nottingham sugieren que el bucle entre la ínsula y la corteza frontal podría ser tratado con EMT para estimular la ínsula y restablecer el "interruptor".

Otras opciones de tratamiento podrían incluir el uso de una terapia de meditación, ya que se ha demostrado que esta técnica aumenta los patrones de plegado dentro de la zona de aislamiento del cerebro. Neuron (2013) JANO.es

Primer estudio de terapia génica preclínica para revertir los síntomas de Rett


El concepto detrás de la terapia génica es simple: ofrecer un gen sano para compensar uno que está mutado. Una nueva investigación publicada hoy en la revista Journal of Neuroscience sugiere que este enfoque puede llegar a ser una opción viable para tratar el síndrome de Rett, el más incapacitante de los trastornos del espectro autista.


Gail Mandel, Ph.D., un investigador Howard Hughes en la Oregon Health y Ciencias de la Universidad, director del estudio. El Síndrome de Rett Research Trust, con el generoso apoyo del Síndrome de Rett Research Trust del Reino Unido y de Investigación y Tratamiento de la Fundación Síndrome de Rett, financiado este trabajo a través del Consorcio MECP2.

En 2007, co-autor Adrian Bird, Ph.D., de la Universidad de Edimburgo sorprendido a la comunidad científica con la prueba de concepto de que Rett es una enfermedad curable, por síntomas de marcha atrás en ratones adultos. Sus resultados inesperados catalizadas laboratorios de todo el mundo para conseguir una gran cantidad de estrategias para ampliar los resultados pre-clínicos para las personas.

El estudio de hoy es el primero en demostrar la reversión de los síntomas en ratones completamente sintomáticos utilizando técnicas de terapia génica que tienen potencial para la aplicación clínica.

Síndrome de Rett es un trastorno neurológico ligada al cromosoma X que afecta principalmente a las niñas, en los EE.UU., aproximadamente 1 de cada 10.000 niños al año nacen con Rett. En la mayoría de los casos los síntomas comienzan a manifestarse entre 6 y 18 meses de edad, como los hitos del desarrollo se pierden o se pierden. La regresión que sigue se caracteriza por la pérdida del habla, la movilidad y el uso funcional de la mano, que es a menudo sustituida por la firma gesto de Rett: apretones de manos, a veces tan intenso que es una constante en cada hora del día. Otros síntomas incluyen convulsiones, temblores, problemas ortopédicos y digestivos, trastornos respiratorios y otras alteraciones autonómicas, problemas sensoriales y la ansiedad. La mayoría de los niños viven en la edad adulta y que requieren cuidados durante todo el día.

La causa de terribles constelación de síntomas del síndrome de Rett se encuentra en las mutaciones de un gen ligado al cromosoma X llamado MECP2 (proteína de unión a metil CpG). MECP2 es un gen maestro que regula la actividad de muchos otros genes, conmutación de encendido o apagado.

“La terapia génica es muy adecuado para este trastorno,” explica el Dr. Mandel. “Porque MECP2 se une al ADN en el genoma, no hay un único gen actualmente que podemos señalar y blanco con una droga. Por lo tanto la mejor oportunidad de tener un impacto importante en el trastorno es corregir el defecto subyacente en la mayor cantidad de células a lo largo de el cuerpo como posible terapia génica. nos permite hacer eso. ”

Genes saludables pueden ser entregados a las células a bordo de un virus, que actúa como un caballo de Troya. Existen muchos tipos diferentes de estos caballos de Troya. El Dr. Mandel utiliza virus adeno-asociado serotipo 9 (AAV9), que tiene la capacidad inusual y atractivo para cruzar la barrera sangre-cerebro. Esto permite que el virus y su carga a ser administrados por vía intravenosa, en lugar de emplear los sistemas de entrega directa del cerebro más invasivos que requieren taladrar orificios en el cráneo.

Debido a que el virus tiene espacio de carga limitada, no se puede llevar a todo el gen MECP2. Co-autor Brian Kaspar del Hospital Nationwide Children colabora con el laboratorio de Mandel para empaquetar sólo los segmentos más importantes de la genética. Después de ser inyectado en los ratones Rett, el virus hizo su camino a las células de todo el cuerpo y en el cerebro, la distribución del gen modificado, que luego comenzó a producir la proteína MeCP2.

Al igual que en las hembras humanas con el síndrome de Rett, sólo aproximadamente el 50% de las células de ratón tiene una copia sana del gen MECP2. Después de que el tratamiento de terapia de gen 65% de las células tenía ahora un gen MECP2 funcionamiento.

Los ratones tratados mostraron profundas mejoras en la función motora, temblores, convulsiones y extremidades posteriores juntando. En el nivel celular del tamaño corporal más pequeño de las neuronas se observan en las células mutantes fue restaurado a la normalidad. Experimentos bioquímicos demostraron que el gen se había encontrado su camino en los núcleos de las células y se funciona como se esperaba, la unión a ADN.

Uno de Rett síntoma que no se ha mejorado era la respiración anormal. Los investigadores plantean la hipótesis de que la corrección de esto puede requerir dirigidas a un mayor número de células que el 15% que se había logrado en el tronco cerebral.

“Nos enteramos de un punto crítico y fomentar con estos experimentos -. Que nosotros no tenemos que corregir todas las células con el fin de revertir los síntomas va de 50% a 65% de las células que tienen un gen funcional dado lugar a mejoras significativas”, dijo el co -autor Saurabh Garg.

Uno de los desafíos potenciales de la terapia génica en Rett es la posibilidad de entregar múltiples copias del gen a una célula. Sabemos por el síndrome de duplicación MECP2 que demasiada cantidad de esta proteína es perjudicial. “Nuestros resultados muestran que después de tratamiento de terapia génica se estaba expresando la cantidad correcta de proteínas MeCP2. Al menos en nuestras manos, con estos métodos, la sobreexpresión de MeCP2 no era un problema”, dijo el co-autor Daniel Lioy.

Dr. Mandel advirtió que los pasos claves se mantienen antes de que puedan comenzar los ensayos clínicos. “Nuestro estudio es un primer paso importante para poner de relieve el potencial de AAV9 para el tratamiento de los síntomas neurológicos de Rett. Ahora estamos trabajando en la mejora de los envases de MeCP2 en el virus para ver si podemos apuntar a un mayor porcentaje de células y por lo tanto mejorar los síntomas aún más “, dijo Mandel. Colaboradores Hélène Cheval y Adrian Bird ven esto como una prometedora seguimiento del trabajo de 2007 que muestra reversión de síntomas en ratones Rett. “Ese estudio utilizó trucos genéticos que no pueden ser directamente aplicable a los seres humanos, pero el vector AAV9 utilizado aquí podría, en principio, administrar un gen terapéutico. Este es un importante paso adelante, pero hay un camino por recorrer.”

“La terapia génica ha tenido un camino tumultuoso en las últimas décadas, pero está experimentando un renacimiento gracias a los avances tecnológicos recientes. Europa y Asia tienen tratamientos de terapia génica ya en la clínica y es probable que los EE.UU. va a seguir su ejemplo. Nuestro objetivo ahora es priorizar los próximos experimentos fundamentales y facilitar su ejecución lo antes posible terapia génica, especialmente en el cerebro, es una tarea difícil, pero me siento cautelosamente optimista de que con el equipo adecuado, podemos diseñar un plan para el desarrollo clínico. Felicito a los Mandel y los laboratorios del pájaro en la publicación de hoy, que es el tercero que se generen desde el Consorcio MECP2 en un corto período de tiempo “, dijo Monica Coenraads, Director Ejecutivo del Fondo de Investigación Síndrome de Rett y madre de una hija adolescente con el trastorno. Medical Press

miércoles, 21 de agosto de 2013

Hotel "flota" sobre las dunas del desierto mongol

Este fabuloso hotel "flota" sobre las dunas del desierto mongol
Construir sobre un vasto mar de arena es todo un reto que los arquitectos del estudio chino Plat Architects han resuelto de manera muy ingeniosa en este hotel de lujo. El establecimiento se llama Desert Lotus y ofrece todo tipo de comodidades en mitad de una de las regiones más remotas del planeta.

El Desert Lotus no tiene cimientos tradicionales. En lugar de ello se asienta sobre una amplia plataforma de metal lastrada con arena que evita que el cambiante paisaje de la zona comprometa la estructura del hotel al moverse.. Para su construcción no se ha empleado agua ni cemento. Las paredes están construidas a base de un compuesto del material más abundante en los alrededores: Arena. La estructura está rematada por una cubierta de velas que desvían el calor del sol y ayudan a mantener la temperatura sin recurrir a un exceso de aires acondicionados.

Este fabuloso hotel "flota" sobre las dunas del desierto mongol
El Desert Lotus está en mitad de la nada (Pekin está a 800 kilómetros de distancia). La razón de ser de ubicar un hotel aquí también está ligada a la tecnología. La ciudad más cercana es Baotou, cuna de la región minera de de Bayan Obo donde se obtiene más de la mitad de los minerales extremadamente raros que se utilizan en el mercado electrónico mundial.

La minería ha generado mucha riqueza en esa región y los nuevos hombres de negocios de Baotou, en su mayoría chinos, se relajan en el Desert Lotus mientras contemplan atracciones típicas de esa región del mundo. Gizmodo

Los radiólogos tampoco vieron el gorila



Desde hace unos años, los psicólogos han comprobado que nuestras limitaciones perceptivas van más allá de lo que pensábamos: somos ciegos a los cambios y estamos condicionados por nuestra atención. Una de las pruebas más populares para demostrarlo es el siguiente vídeo, diseñado por Christopher Chabris y Daniel Simons en 1999, en el que se pide a los voluntarios que cuenten el número de pases entre los jugadores de color blanco:

Como muchos ya sabéis, la prueba se llama el “Gorila invisible” porque durante la escena se cruza un gorila y un 50% de las personas que ve el vídeo es incapaz de verlo a la primera. Pues bien, un psicólogo de la escuela médica de Harvard llamado Trafton Drew ha decidido realizar una versión ligeramente modificada del experimento, esta vez con unos profesionales cuya atención puede ser determinante para nuestra salud: el colectivo de radiólogos.

Desde hace tres años, explican en NPR, Drew ha convivido con un grupo de radiólogos y ha observado su forma de trabajar. Lo que más le llamaba la atención, relata, es que ellos eran capaces de ver cosas que a él a simple vista se le escapaban, así que se preguntó qué pasaría si sometía a los radiólogos a una prueba de atención.

“Uno esperaría que, siendo expertos, ellos se darían cuenta de que había algo inusual ahí”, explica. Así que recortó la figura de un tipo vestido de gorila, la pegó en una radiografíadentro de una de las muchas series que los radiólogos revisan a diario, y puso a prueba a sus amigos.

Como muchos ya sabéis, la prueba se llama el “Gorila invisible” porque durante la escena se cruza un gorila y un 50% de las personas que ve el vídeo es incapaz de verlo a la primera. Pues bien, un psicólogo de la escuela médica de Harvard llamado Trafton Drew ha decidido realizar una versión ligeramente modificada del experimento, esta vez con unos profesionales cuya atención puede ser determinante para nuestra salud: el colectivo de radiólogos.

Desde hace tres años, explican en NPR, Drew ha convivido con un grupo de radiólogos y ha observado su forma de trabajar. Lo que más le llamaba la atención, relata, es que ellos eran capaces de ver cosas que a él a simple vista se le escapaban, así que se preguntó qué pasaría si sometía a los radiólogos a una prueba de atención.

“Uno esperaría que, siendo expertos, ellos se darían cuenta de que había algo inusual ahí”, explica. Así que recortó la figura de un tipo vestido de gorila, la pegó en una radiografíadentro de una de las muchas series que los radiólogos revisan a diario, y puso a prueba a sus amigos

Un índice evalúa el nivel de consciencia a partir de la actividad cerebral

Para determinar si una persona está consciente, los médicos suelen observar si responde a peticiones como “abre los ojos” o “aprieta mi mano”, pero estos métodos son superficiales y no tienen en cuenta los descubrimientos en neurociencias de la última década: un cerebro desconectado de su entorno puede tener cierto grado de consciencia, como sucede con los pacientes que han salido de un coma pero son incapaces de moverse o comprender órdenes.

Una explicación científica para la diferencia entre el estado consciente y el inconsciente es la complejidad cerebral. En el cerebro consciente, las poblaciones de neuronas llevan a cabo sus funciones específicas y además son capaces de comunicarse con otras poblaciones, mientras que en el inconsciente estas habilidades están ‘dormidas’.

Por ejemplo, si durante el sueño se oye el ladrido de un perro, la corteza auditiva se activará. Sin embargo, ante esos mismos ladridos, el cerebro despierto recordará a otros perros y puede que se sienta molesto, porque a la actividad de la corteza auditiva sumará la de zonas relacionadas con la memoria y la emoción.

Ahora, un equipo internacional de científicos ha probado un método para determinar la cantidad de información que circula en el cerebro, es decir, la actividad cerebral, basada en la complejidad de este órgano.

“Es la primera vez que se define un índice únicamente para la actividad cerebral que distingue la consciencia y la inconsciencia. Lo hemos estudiado en una amplia gama de casos y en condiciones muy diferentes, incluidos el estado de vigilia, sueño, anestesia y coma”, explica a SINC el investigador Marcello Massmini, de la Universidad de Milán y principal autor del estudio.

El índice de Massmini y su equipo se llama Perturbational Complexity Index (PCI). Para medirlo, el proceso comienza con una suave ‘agitación’ del cerebro mediante estimulación magnética, tras lo cual se evalúan las respuestas neuronales. “Es un proceso seguro que no causa molestias ni efectos secundarios, especialmente cuando se aplica con una baja frecuencia, como en nuestro estudio”, señala el científico.

Los investigadores probaron el sistema en pacientes bajo los efectos de la anestesia y otros fármacos, con daños cerebrales o en fase de sueño profundo. Los resultados sugieren que los diferentes niveles de consciencia están estrechamente ligados con la complejidad de las respuestas neuronales.

Según declaran desde el grupo de investigación, “el PCI puede ser una herramienta muy útil en los hospitales para medir los niveles de consciencia incluso en pacientes con daños cerebrales que están totalmente desconectados del entorno externo”, subraya el investigador”.

Según concluye Massmini, en el futuro “el sueño sería encontrar la llave que revierta el estado de inconsciencia”. Fuente: NCYT

Un análisis de sangre promete detectar las intenciones suicidas

Hay noticias que a todo el mundo le gustaría leer y la revista 'Molecular Psychiatry' publica hoy una de ellas. Sin embargo, como suele suceder con dichas buenas nuevas, la cautela es máxima y así lo deben de pensar incluso los autores del estudio, que precede la publicación del mismo con una conocida cita de Shakespeare: "Ser o no ser, esta es la cuestión".

Lo que proponen los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana (EEUU) podría revolucionar la Psiquiatría. Se trata de un simple análisis de sangre que, localizando unos biomarcadores, permite predecir el riesgo de suicidio en pacientes psiquiátricos.

De momento, se trata de un método que se ha validado solo en muy pocas personas, todos ellos varones, algo en lo que los autores hacen especial hincapié ya que, apuntan, es muy probable que existan diferencias de género. Los biomarcadores identificados son varios, aunque hay uno especialmente significativo: SAT 1. Otros tres, uno conocido por su implicación en la protección frente al cáncer (el gen PTEN) y los genes MARCKS y MAP3K3, también ofrecen pistas sobre las intenciones de un potencial suicida, que puede intentar ocultar su deseo de profesionales, familiares y amigos.

Para validar su método, los investigadores dirigidos por Alexander Niculescu analizaron la sangre de nueve varones que habían cometido suicidio, tras ser observados por su psiquiatra al menos 24 horas antes de la muerte. A los individuos se les sometió a un análisis de sangre en la propia morgue de la Universidad.

Los resultados se compararon con los de otras tres cohortes. Una, del mismo número de pacientes, de varones afectados por trastorno bipolar que habían pasado de no mostrar intenciones suicidas a mostrarlas, según los test cognitivos que se utilizan en la actualidad. La segunda, de 42 pacientes (también varones) diagnosticados con trastorno bipolar que eran participantes en otro estudio epidemiológico y de los que se disponía de resultados de análisis de sangre, incluyendo los biomarcadores propuestos, de los últimos años. La última cohorte era un grupo de 46 hombres con esquizofrenia a los que se había hecho un análisis genómico completo, también en el contexto de otro estudio.

En todos los individuos que se habían suicidado, los niveles de SAT 1 resultaron tres veces más altos que en aquellos bipolares que mostraban intención de suicidarse según las pruebas convencionales. Los resultados se repitieron en los otros tres grupos, aunque con menos fuerza en los afectados por esquizofrenia.

Según concluyen los autores, combinar un análisis de sangre en busca de estos biomarcadores con dos escalas ya utilizadas para analizar el estado de ánimo y la ansiedad puede detectar al suicida oculto. "En general, la intención de suicido puede ser subrayada, al menos en parte, por mecanismos biológicos relacionados con el estrés, la inflamación y la apoptosis".
Cautela

El jefe del servicio de Psiquiatría del Niño y del Adolescente del hospital Gregorio Marañón, Celso Arango, se muestra cauteloso con los resultados de la investigación estadounidense. Según explica a ELMUNDO.es, el suicidio es uno de los comportamientos humanos más complejos, por lo que no se va a poder predecir nunca por un único test, biológico (como es el caso de este estudio) o psicosocial.

Sin embargo, reconoce que este estudio es importante. "No estudia los genes, sino los fragmentos que realmente codifican proteínas y que tienen una mayor plausibilidad biológica de estar relacionados con esos comportamientos que aumentan el complejo acto del suicidio", apunta.

Arango destaca que lo que la psiquiatría tiene claro es que hay determinados rasgos que aumentan el riesgo de cometer suicidio. "Por ejemplo si hay una mayor impulsividad, que viene en parte condicionada genéticamente, hay más riesgo de suicidio", explica.

Pero Arango advierte de que "los genes no se traducen en conductas, sino en proteínas que forman parte de moléculas, que forman parte de neuronas que actúan de distinta forma según estén conformadas".

Obviamente, el autor del estudio publicado en 'Molecular Psychiatry' es mucho más optimista sobre su trabajo. Niculescu explica a este diario que se trata de una prueba "tan barata como otros test médicos", que estará disponible para los pacientes, "en entre tres y cinco años" y que se ha presentado en otros congresos médicos generando "interés" y "ánimo para seguir en esta línea de trabajo" entre sus colegas de profesión.

Niculescu explica que, una vez validado el 'análisis de sangre antisuicidio', los pacientes 'diagnosticados' con intenciones de acabar con su vida deberían ser "vigilados más cuidadosamente y considerarse su posible hospitalización".

Respecto a qué pacientes debería ir destinado el nuevo análisis, el investigador de la universidad estadounidense reconoce que aún no se sabe: "Hasta ahora lo hemos probado en hombres con enfermedad bipolar y en algunos sin enfermedad psiquiátrica conocida que ya habían cometido un suicidio violento. Esto puede reflejar impulsividad. Necesitamos estudiar otros grupos de alto riesgo, como pacientes con depresión mayor y también analizar los niveles de estos biomarcadores en población general, para poder establecer los límites. También necesitamos combinar los marcadores con medidas clínicas y socio demográficas, para proveer de un contexto en incrementar la especificidad del test", concluye.

No es la primera vez que la psiquiatría intenta detectar biológicamente el suicidio. De hecho, en enero de este mismo año la revista 'Neuropsychopharmacology' publicaba un trabajo que demostraba que niveles elevados de un neurotransmisor asociado a la inflamación, el ácido quinolínico, se asociaban a mayores posibilidades de cometer suicidio.

Como afirman los autores del estudio recién publicado, "se necesitan desesperadamente" herramientas de este tipo, ya que los individuos con mayor riesgo no suelen compartir sus intenciones con otras personas "por miedo al estigma, a la hospitalización o a que sus planes se estropeen". Trabajos como los publicados en 2013 puede que ayuden a avanzar en este camino. Fuente: El Mundo.es