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lunes, 14 de julio de 2014

Rusia presenta un innovador drone con tren de aterrizaje aerodeslizador


Rusia presentó en la exposición internacional Innoprom-2014 un innovador drone con tren de aterrizaje sobre colchón de aire capaz de despegar desde cualquier pista, incluso desde el agua.

La empresa rusa Corporación Unificada de Construcción de Equipos ha presentado su innovador drone multifuncional Chirok, dotado de tren de aterrizaje aerodeslizador. Lo ha hecho en la feria internacional que se celebra estos días en la ciudad de Ekaterimburgo, según el servicio de prensa de la corporación citado por la agencia RIA Novosti

"Este desarrollo innovador, el tren de aterrizaje sobre colchón de aire, permite a los aviones no tripulados despegar en ausencia de una pista. El desarrollo no tiene análogos en el mundo. Es capaz de despegar desde una superficie blanda, acuática, desde un pantano o desde un terreno cubierto de nieve", dice el comunicado de la Corporación. 

En la exposición se ha presentado el prototipo de la aeronave que fue ensayado en el centro de pruebas Grómov, en la ciudad de Zhukovski, cerca de Moscú. 

Cabe señalar que en ningún país del mundo se fabrican en serie drones dotados de tren de aterrizaje sobre colchón de aire. Estos vehículos podrían ser utilizados en el área civil para monitorear y evaluar distintas situaciones —incendios forestales, desastres naturales o el tráfico en las carreteras—, para patrullar territorios, etc. 

En el área militar, el Chirok, que puede portar bombas, misiles y proyectiles de precisión, estaría destinado a misiones de reconocimiento y ataques a tierra. 

Tiene un peso máximo de despegue de unos 700 kilogramos y es capaz de portar 300 kilos de carga útil. Su techo máximo es de unos 6.000 metros y el rango operacional llega a 2.500 kilómetros. (Fuente rt actualidad)

lunes, 23 de diciembre de 2013

USA prueba un cañón laser para derribar drones


USA logró probar con éxito un cañón laser que es capaz de destruir morteros pesados y aviones no tripulados. El cañón laser va montado en un camión y es conocido como High Energy Laser Mobile Demostrador (HEL MD). El dispositivo se encuentra equipado con un láser de 10 kilovatios y un sistema de radar montado en un camión pesado.

Cañón laser
(U24) - El Ejército de USA probó con éxito un arma láser futurista capaz de destruir proyectiles de mortero del tamaño de un balón de fútbol y derribar aviones no tripulados (drones). 

El armamento montado en un camión, conocido como el High Energy Laser Mobile Demostrador (HEL MD) se encuentra a una década de integrar el arsenal militar estadounidense, pero ya ofrece pistas sobre hacia dónde se encamina la producción armamentística, comentó hoy la cadena televisiva ABC News. 

Desde mediados de noviembre y durante casi seis semanas, el mando castrense probó el MD HEL en el estado de Nuevo México, explicó. El dispositivo se encuentra equipado con un láser de 10 kilovatios y un sistema de radar montado en un camión pesado. 

De acuerdo con la información, durante las pruebas el rayo destruyó con éxito más de 90 proyectiles de mortero y de seis a siete drones. Terry Bauer, director del proyecto para el programa con tecnología laser, aseguró que los resultados fueron más allá de lo esperado, con un rayo de apenas 10 kilovatios. 

Existen planes para reducir el tamaño del sistema MD HEL, a la vez de elevar su potencia hasta 50 y 100 kilovatios, señaló.

La disminución de las dimensiones permitirá montar el sistema en vehículos de mayor movilidad para ser usados en el campo de batalla, mientras el incremento de la potencia favorecerá golpear más rápido a objetivos en movimiento a grandes distancias y en un lapso menor de tiempo, subrayó la fuente. Hasta el momento, el programa de pruebas con el láser ha costado cerca de US$ 13 millones al año, desde su inicio en 2011.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Los drones del futuro llegan al ejército desde las aulas

La clase Beaverworks del laboratorio de aeronáutica y astronáutica del MIT ofrece a los estudiantes un reto inusual: diseñar drones para la fuerza militar y la industria.
JENNIFER CHU TRADUCIDO POR FRANCISCO REYES

Escondido en un rincón del sótano del Edificio 33, acordonado con un trozo de cuerda, hay un espacio de trabajo reservado para el programa Beaverworks del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, EEUU), una clase de diseño de aviones de tercer y cuarto año, cuyo nombre le viene de la trabajadora mascota del centro (un castor).

Cada centímetro cuadrado del espacio parece estar lleno de piezas. Las paredes soportan grandes carretes de fibra de carbono y Kevlar, que los estudiantes cortan y moldean para crear pequeñas alas y fuselajes. Los bancos de laboratorio están llenos de prototipos y herramientas, algunas improvisadas como una plancha de tortitas con claros signos de desgaste, utilizada para calentar y moldear compuestos de materiales. 

El laboratorio es un espacio de aprendizaje para los estudiantes del Departamento de Aeronáutica y Astronáutica, algunos de los cuales están construyendo pequeños aviones autónomos por primera vez. Aunque aparentemente modesta, también sirve como trampolín para ideas que en última instancia podrían encontrar aplicaciones industriales y militares reales.

Tomemos, por ejemplo, uno de los proyectos más innovadores del grupo: un vehículo aéreo no tripulado (VANT), prescindible y del tamaño de la palma de la mano, sellado dentro de un recipiente de protección diseñado para ser lanzado desde un dispensador de llamaradas de un avión militar a 30.000 pies (más de nueve kilómetros). Después de ser expulsado a unos 300 Gs, el VANT sale del recipiente y despliega un par de alas de resorte con las que es capaz de volar.

El dispositivo, al que los estudiantes llaman Locust (que significa 'saltamontes' en español y viene del inglés 'low-cost UAV sky telemetry system'), está diseñado para desplegarse tal y como indica su nombre, en un enjambre, para supervisar el ambiente y transmitir datos a una estación mientras vuela de vuelta a la Tierra.

El proyecto Locust comenzó como una misión encargada por colaboradores de Beaverworks, el Laboratorio Lincoln del MIT y la Fuerza Aérea de EEUU, que suministró una lista de requisitos. En otoño de 2010, los estudiantes crearon un diseño de VANT y después comenzaron a construir un prototipo durante el IAP (el Periodo de Actividades Independientes del MIT). A lo largo del proceso, los estudiantes se reunieron con representantes del Laboratorio Lincoln y la Fuerza Aérea para revisar el diseño, de forma parecida a lo que haría un empresario durante una presentación con un cliente.

"Los estudiantes saben que no se trata de ejercicios de simulación trabajo, sino de proyectos de vanguardia reales, en los que hay clientes que dependen de los resultados", afirma el profesor de aeronáutica y astronáutica y director de la facultad de Beaverworks, John Hansman.

Los militares y la industria trabajan con los estudiantes universitarios, asegura Hansman, no sólo porque los costes son mucho más bajos, sino porque proyectos como Locust puede ser demasiado arriesgados para un organismo o empresa. El tiempo y el dinero invertido podrían ser el balde si un diseño ambicioso acaba fallando.

"En el caso de un grupo variado de estudiantes, no tienes nada que perder", afirma el candidato a doctorado y director de proyectos de estudiantes Tony Tao, SM '12. "Estamos dispuestos a asumir aquellas ideas que parezcan tontas sobre el papel".

Cuando llegó la hora de probar si Locust sería capaz de resistir ser disparado desde un avión, el equipo llevó el prototipo al sótano del Laboratorio Lincoln, donde lanzaron el dispositivo desde un cañón de aire comprimido a 80 millas (130 kilómetros) por hora. El VANT sobrevivió intacto, lo que resultó prometedor para el diseño. Desde entonces los estudiantes han pasado el proyecto al Laboratorio Lincoln, que tiene previsto trabajar con la Fuerza Aérea para hacer vuelos de prueba y lanzar los VANT desde aviones reales.

En la actualidad, Tao y sus estudiantes están terminando otro proyecto, asignado por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA) y el Laboratorio Lincoln: un VANT modular capaz de ser fácilmente configurado para adaptarse a una misión determinada. Tao señala que los desarrolladores, a menudo, gastan muchos recursos en aviones no tripulados adaptados para realizar con eficacia una sola misión en particular.

"Es como diseñar un tenedor para espaguetis tan bien que no se pueda utilizar para comer langostinos", afirma Tao. Un VANT modular, por otro lado, ahorraría tiempo de investigación y dinero.
En otoño de 2012, los estudiantes crearon un diseño de VANT que puede hacerse más grande o más pequeño con rapidez para cumplir con tres conjuntos de especificaciones descritas por la DARPA. Puede ser construido como un pequeño avión capaz de transportar una carga útil de entre 1 y 2,5 kilos, como VANT incluso más pequeño capaz de ser ensamblado rápidamente desde una mochila, o como avión no tripulado más grande, con una envergadura de 14 pies y varios sensores.

En septiembre, los alumnos hicieron pruebas de vuelo con éxito de cada uno de los VANT en un aeródromo cerrado en Shirley, Massachusetts (EEUU). Ahora están trabajando con investigadores del Laboratorio Lincoln para colocar sensores en los VANT. Los colaboradores de Beaverworks serán capaces de adaptar rápidamente el diseño modular del VANT a los requisitos de una misión particular.

"Lo que más me gustó fue tener objetivos reales, cargas útiles reales y necesidades reales de la industria", afirma la estudiante de aeronáutica y astronáutica Libby Jones, que trabajó en el proyecto de VANT modular. Ese tipo de conexión con la industria, asegura, es "bastante poco frecuente en la escuela".

martes, 3 de diciembre de 2013

Plantas de energía voladoras basadas en drones

drones

Los drones no sirven únicamente para matar a niños inocentes en guerras sin sentido, ni para entregar paquete de Amazon en menos de 30 minutos, sino que también pueden ser útiles para los tiempos de crisis energética que se vienen. En Reino Unido han creado New Wave Energy, que sonplantas de energía voladoras basadas en drones que proveerán energía solar eólica.

La energía renovable se ha convertido en un tópico de creciente interés debido a su funcionalidad como fuente de disminución en el uso de combustibles fósiles, finitos y cercanos a extinguirse en la Tierra, además de contaminantes. Los investigadores están empujando constantemente los límites de lo que las células solares y turbinas de viento son capaces de hacer, pero las restricciones que tienen estas tecnologías en relación al clima y a la geografía en donde se apliquen terminan retrasando el desarrollo. Por esto una compañía en el Reino Unido ideó un prototipo que tiene la esperanza de resolver ese problema con plantas de energía voladoras.

El concepto se presenta de esta manera: drones equipados con paneles solares y pequeños aerogeneradores que vuelan sobre la superficie de la Tierra, por encima del tráfico aéreo actual, a 15km de altura. Esos drones recogen energía solar y eólica, y luego, utilizando un sistema de microondas, las se envía la electricidad a la Tierra a través de antenas. Éstas serán las que por último convertirán la energía de microondas en energía eléctrica. Por supuesto, un poco de la energía generada queda en el dron, lo que lo mantiene en vuelo y en constante funcionamiento ygeneración de energía. El estimado de energía que cada dron podrá generar es de 50kW, por lo que si una ciudad necesita basar su energía en estos dispositivos, tendrá que construir miles de ellos.

Prototípicamente el proyecto fue bien recibido, aunque la compañía (que hace campaña de fundación en Kickstarter pidiendo 500.000 dólares), reconoció las debilidades de este sistema en relación a la poca cantidad de energía generada en relación al costo de construcción de cada dron. De todas formas, este experimento puede hacerse realidad dentro de los próximos seis meses y luego se le irán realizando actualizaciones, con el objetivo de que sean una opción más viable para las crisis de energía o para cuando una ciudad colapsa ante una catástrofe como puede ser un huracán, un maremoto o un accidente nuclear. Extreme Tech Neoteo

miércoles, 6 de noviembre de 2013

La tecnología dentro los drones de espionaje de EE.UU.

 Foto: Northrop Grumman / Divulgación

El Global Hawk es uno de los aviones espía más sofisticados del ejército estadounidense y la BBC tuvo una oportunidad pocas veces concedida a un medio de comunicación de ver uno en la base aérea Grand Forks, en Dakota del Norte.

Puede dar media vuelta al mundo con un solo tanque de combustible y buscar a un hombre en el terreno, incluso cuando la Tierra está cubierta de nubes, desde una altura de 18.000 metros.

Esto significa que en teoría podría rastrear armas químicas en Siria sin abandonar el espacio aéreo internacional, o investigar sobre el programa nuclear norcoreano desde la isla de Guam, en el océano Pacífico.

El hombre a cargo de las operaciones en Grand Forks, el coronel Lawrence Spinetta, dice que el Global Hawk "abarca el mundo a diario, 24 horas al día, siete días a la semana, proporcionando información de inteligencia para los que toman las decisiones", sin ofrecer más detalles.

Controversia
El uso de aviones no pilotados o aviones pilotados remotamente, tal y como el ejército estadounidense prefiere llamarlos, es altamente controvertido. Sobre todo por los asesinatos clandestinos llevados a cabo por aviones no pilotados armados de la CIA, como el Reaper y el Predator.

Algunos estadounidenses están preocupados por el modo en que estos aviones pueden ser utilizados para llevar a cabo labores de vigilancia a nivel nacional; 17 estados de EE.UU han aprobado leyes que limitan su uso.

Pero Dakota del Norte, de escasa población y con grandes superficies vacías, parece estar menos preocupada.
De hecho, la Universidad de Dakota del Norte es una de las primeras en Estados Unidos que ofrece un curso para operar aviones no pilotados.

Secretismo
Aunque el Global Hawk no está armado, hay mucho secretismo en torno a su uso. En la base aérea de Grand Forks todavía hay pocas señales de que el ejército estadounidense vaya a revelar mucho más.
El personal de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF por sus siglas en inglés) incluso se quitan los carnés para evitar ser identificados.

Nos piden que dejemos las grabadoras, cámaras y teléfonos antes de mostrarnos uno de los "refugios" donde se operan los Global Hawk.
Por fuera luce como un contenedor de barco. Dentro, hay filas de pantallas, aunque para esta visita todas han sido apagadas.

La Sala de Operaciones, que supervisa las misiones, está fuera de alcance detrás de una pesada puerta asegurada con un código de entrada.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Estos asombrosos drones se unen en el aire para formar estructuras

Uno sólo de estos pequeños drones no parece capaz de mucho, pero cuando se juntan varios, son una brillante, y un poco inquietante, muestra de cómo un grupo de robots puede coordinarse en una tarea común, en este caso es formar y mantener diferentes estructuras voladoras.

Los robots son el resultado de un proyecto llamado Distributed Flight Array que trata sobre computación distribuida. Cada robot está dotado de una serie de sensores que le permiten calcular su inclinación, altura, dirección, y distancia hasta a sus compañeros mecánicos. Esos sensores y unas pequeñas ruedas permiten a los miembros del enjambre acercarse y ensamblarse mediante unos imanes. Al unirse, un sistema de contactos facilita la comunicación entre los drones.

El cerebro de cada uno de estos drones es un chip de ta sólo 70Mhz, pero es más que suficiente para presumir de unas extraordinarias capacidades de vuelo. El profesor Raffaelo D’Andrea, delInstituto de Sistemas dinámicos y Control del Instituto Federal de Tecnología de Zurich es el padre del proyecto. Por el momento, los drones no son completamente autónomos. Necesitan un poco de ayuda por parte de un piloto que mantenga la posición del grupo para que este no se mueva a la deriva. Todo lo demás, lo hacen los drones por si mismos y, de hecho, el equipo deD’Andrea está trabajando en hacer a los robots completamente autónomos y ampliar su maniobrabilidad.

De momento el Distributed Flight Array no ha sido desarrollado con una finalidad concreta más allá de la investigación, pero se nos ocurren múltiples usos que van desde la creación de andamios voladores para la construcción, a la erradicación de la especie humana. [ETH Zurichvía Wired]

jueves, 10 de octubre de 2013

Desarrollan drones que toman sus propias decisiones

Los drones podrían comenzar a decidir si atacan o no
Los LAR (robots letales autónomos) son una nueva generación de 'robots de combate' cuya tecnología permita seleccionar autónomamente los objetivos de ataque. Heather Ruff, de la Universidad de Denver, advierte que los drones autónomos no son lo suficientemente sofisticados como para distinguir entre la población civil y terroristas, lo que entraña una amenaza para su uso en los conflictos no convencionales.

(U24) - El concepto 'robots letales autónomas' (LAR, según sus siglas en inglés), promovido por ingenieros militares, consiste en el desarrollo de una nueva generación de 'robots de combate' cuya tecnología permita seleccionar autónomamente los objetivos de ataque.

Como explica Joshua Foust, periodista y exanalista del Pentágono, el aspecto fundamental de este tipo de tecnología armamentística está relacionado con la protección 'anti-hachkers', ya que un drone autónomo funciona gracias a una inteligencia artificial avanzada que le permite tomar decisiones propias, sin comunicación directa vía satélite con el operador, lo que impide el control de los drones por parte de terroristas o de un potencial enemigo.

"Si el sistema de un avión no tripulado es lo suficientemente sofisticado, podría ser menos emocional, más selectivo y capaz de proporcionar la fuerza de una manera que logra un objetivo táctico con el menor daño", indica Samuel Liles, profesor de la Universidad Purdue.

No obstante, Heather Ruff, de la Universidad de Denver, advierte que los drones autónomos no son lo suficientemente sofisticados como para distinguir entre la población civil y terroristas, lo que entraña una amenaza para su uso en los conflictos no convencionales.

En mayo de 2013 uno de los relatores especiales de la ONU, Christof Heyns, propuso impedir el desarrollo de robots de combate completamente autónomos por representar una amenaza vital para la paz. Asimismo la campaña contra los robots de combate ha sido promovida por la organización privada 'The Human Rights Watch' y apoyada por varias sectores de la sociedad civil.

El uso de aviones sin piloto es problemático, porque no existen regulaciones claras sobre uso. En otras palabras: son como las comunicaciones por teléfono o por Internet, que están mucho menos protegidas que las que se llevan a cabo por correo postal. EEUU emplea 'drones' para luchar contra la inmigración ilegal, pero en junio el entonces director del FBI -que es la única policía con jurisdicción en todo el país- admitió que han empleado esos sistemas en operaciones dentro de las fronteras del país, aunque sólo para monitorizar objetivos fijos o en casos en los que la vida de los agentes de seguridad corría peligro.

El problema, dicen los críticos, es que esa misma ambigüedad fue empleada con las interceptaciones de redes de Internet y de telefonía hasta que, en junio pasado, las revelaciones del ex espía Edward Snowden pusieron de manifiesto un programa mucho más amplio dentro y fuera de USA.



jueves, 26 de septiembre de 2013

QF-16: USA transformará sus cazas en drones

QF16
Entre la Fuerza Aérea de USA y la compañía Boeing llevan adelante el proyecto de transformar los aviones de combate F-16 en aviones no tripulados. El primer vuelo de prueba se realizó la semana pasada en la base aérea Tyndall, en Florida. Los drones de vigilancia no sólo se están usando para vigilar la actividad de los enemigos de USA en Afganistán e Irak, sino que también comienzan a usarse
en grandes ciudades y hasta se ofrecen en alquiler.

 (U24) - La compañía Boeing y la Fuerza Aérea de USA tomaron la decisión de transformar los aviones de combate F-16 en aviones no tripulados y designarlos como QF-16.

El primer vuelo de prueba del avión no pilotado se llevó a cabo la semana pasada en la base aérea Tyndall, en Florida, informa el sitio oficial de Boeing. Dos pilotos de pruebas de la Fuerza Aérea pilotaron QF-16 desde la estación de control en tierra.

En el aire la misión del nuevo modelo no pilotado incluyó una serie de maniobras simuladas, alcanzó velocidades supersónicas, regresó a la base y aterrizó exitosamente. Hasta ahora, Boeing ha modificado seis aviones F-16 hacia la configuración QF-16.

"Fue un poco raro verlo sin nadie dentro, pero fue un gran vuelo en todos los sentidos. Es una réplica de las situaciones actuales del mundo real y es una plataforma de aeronave que puede disparar contra un objetivo. Ahora tenemos un dispositivo aéreo altamente sostenible", dijo Ryan Inman, teniente coronel de la Fuerza Aérea y comandante de la 82 ª escuadrilla aérea.

El Ejército afirma que este modelo se va a utilizar ampliamente en combates aéreos. Previo al QF-16, el Ejército estadounidense usó el modelo QF-4, que fue una modificación del avión F-4 Phantom utilizado durante la guerra de Vietnam.

La siguiente etapa de pruebas será en la base aérea Holloman, en Nuevo México, donde se harán pruebas de armas y otras actividades de formación aérea del QF-16.

Alquileres
El viceministro de Tecnología en Guatemala, Juan Carlos Argueta, explicó que la vigilancia aérea no tripulada se utiliza en tareas militares y de seguridad, y consiste en el uso de aeronaves de diferentes tamaños manejadas a control remoto para sobrevolar áreas con discrecionalidad, acompañadas con equipo de videovigilancia para, en tiempo real, ver qué ocurre en el área supervisada.

“Estamos pensando en dos tipos, un aeroplano, y de tres a cinco drones más móviles, que son para situaciones más controladas, como para ciudades, una especie de helicópteros, que llevan tres hélices. Se miran como que son juguetes”, explicó el funcionario.
USA utiliza los drones en tareas de vigilancia de ataques contra rebeldes en Iraq y Afganistán, entre otros países.

“Toda la línea que hemos usado en el tema tecnológico es en arrendamiento de equipos, porque con esto garantizamos no solo tener la continuidad del servicio, sino que todos los costos de mantenimiento se incluyen dentro de los procesos”, indicó Argueta.

Sin embargo, aún no se tiene el monto de lo que podría requerirse.