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jueves, 5 de diciembre de 2013

Advierten que el número de personas con demencia podría triplicarse para 2050

Persona con demencia
Actualmente el 38% de los casos ocurren en países
 ricos, pero el balance podría cambiar para 2050,
con el 71% de los pacientes países pobres o de
ingresos medios
Expertos internacionales advirtieron que el número de personas con demencia podría triplicarse para 2050 y aseguraron que la mayoría de los gobiernos no están preparados para lidiar con esta situación.

Según un informe de la organización Alzheimer's Disease International, en la actualidad hay 44 millones de personas que padecen esta enfermedad, pero para 2050, lo más probable es que la cifra llegue a los 135 millones.

El aumento en la expectativa de vida en los países pobre y de ingresos medios, especialmente en el sudeste asiático y en África, es la razón principal de este aumento global, señala la institución.

"Es esencial que la Organización Mundial de la Salud haga de la demencia una prioridad para que el mundo se prepare para hacer frente a esta situación", señaló Marc Wortmann, director ejecutivo de Alzheimer Disease International.

La información fue presentada en vísperas de una cumbre del G8 sobre demencia que tendrá lugar en Londres la semana próxima. (BBC salud)

jueves, 31 de octubre de 2013

Depresión y demencia son los trastornos mentales que más afectan a los mayores de 60 años en el mundo

Día Mundial de la Salud Mental
La OPS insta a crear alternativas comunitarias para atenderlos y a capacitar a los familiares cuidadores, en el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre.

Washington, DC, octubre de 2013 (OPS/OMS).-Alrededor del 15% de los adultos de más de 60 años del mundo sufren algún trastorno mental, y depresión y demencia son los dos más comunes. En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) insta a crear alternativas comunitarias para tratar a las personas con padecimientos mentales y a capacitar a los familiares que los atienden en el hogar.

Cada 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental para acrecentar la conciencia del público en torno a estos problemas. La OPS, oficina regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se une a la celebración de esta fecha cuyo lema este año es Salud Mental y Adultos Mayores. En la región, vivían en 2006 casi 100 millones de personas mayores de 60 años, cifra que se estima se duplicará para 2020.

La demencia y la depresión son los trastornos neuropsiquiátricos más comunes en ese grupo de edad. La depresión afecta a nivel mundial al 7% de ellos y la demencia al 5%. Le siguen los trastornos de ansiedad (3,8%) y los problemas por abuso de sustancias psicotrópicas (casi al 1%). Asimismo, aproximadamente una cuarta parte de las muertes por daños autoinfligidos corresponden a personas de este grupo de población.

La Directora de la OPS, la doctora Carissa F. Etienne, destacó los “importantes avances” en la reforma en salud mental en la región en los últimos 25 años, en particular, en el cambio progresivo del viejo modelo de asilo al nuevo sistema basado en la comunidad, que respeta los derechos humanos de los usuarios y cuenta con servicios descentralizados e integrados a la atención primaria de la salud. En ese sentido, Etienne destacó como ejemplo a Belice, Brasil, Chile, Cuba y Panamá, entre otros.

Sin embargo, se estima que en muchos hospitales psiquiátricos de las Américas, más del 50% de los ancianos permanecen allí porque no existen alternativas de tratamiento en la comunidad. “Debemos desarrollar servicios comunitarios que puedan dar respuesta a esta problemática y capacitar a las familias para que sepan cómo acompañar mejor a sus seres queridos en esas situaciones”, indicó el asesor regional de Salud Mental de la OPS/OMS, Jorge Rodríguez.

Asimismo, las personas mayores pueden realizar actividades para mantenerse física y mentalmente activas, construir lazos con sus familiares, amigos y su comunidad, cuidar su salud y consultar a su médico. Los trastornos mentales se pueden tratar. No existe cura para la demencia pero sí tratamiento que puede ayudar a las personas con este padecimiento a vivir muchos años y con buena calidad de vida.

Por otro lado, y con el fin de involucrar a los usuarios de los servicios de salud mental y a sus familiares en este cambio de modelo de atención psiquiátrica, del 15 al 17 de octubre se realizará en la capital de Brasil la primera conferencia regional en este sentido, que organizada por la Organización Panamericana de la Salud, reunirá a más de un centenar de usuarios y familiares de 20 países.

Estrategias de tratamiento y asistencia

•Proporcionar a los adultos mayores una atención de salud mental eficaz en el nivel comunitario.
•Dar formación, capacitación y apoyo a quienes los atienden en las casas.
•Capacitar a todo el personal sanitario que debe enfrentarse con los problemas y trastornos relacionados con la vejez.
•Crear condiciones de vida y entornos que acrecienten el bienestar y propicien que las personas adopten modos de vida sanos e integrados.
•Contar con un marco legislativo apropiado, basado en las normas internacionales sobre derechos humanos, para ofrecer los servicios de la mejor calidad.
La OPS fue fundada en 1902 y es la organización internacional de salud pública más antigua del mundo. Trabaja con todos los países del continente para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas de la región. Actúa como la Oficina Regional para las Américas de la OMS y es también la agencia especializada de salud del sistema interamericano.

martes, 24 de septiembre de 2013

El Instituto Germans Trias y la UAB descubren un marcador genético que detecta la demencia con cuerpos de Lewy

El biomarcador, que se encuentra en el 20% de los casos y diferencia uno de los subgrupos de esta patología, permitirá mejorar la precisión del diagnóstico y asegurar la aplicación del tratamiento adecuado.

Las investigadoras Katrin Beyer (centro), que ha liderado la investigación, Aintzane Urbizu (izquierda) y Júlia Canet, en los laboratorios de Anatomía Patológica del Hospital Germans Trias.

La demencia con cuerpos de Lewy (DCL) es la segunda causa de demencia tras la enfermedad de Alzheimer. Los síntomas de ambas enfermedades son muy similares, puesto que en los dos casos se produce un deterioro gradual y progresivo de la capacidad mental, que afecta a la memoria, los procesos del pensamiento, la conducta y la actividad física. Estas similitudes hacen que una parte de los pacientes con DCL sean diagnosticados erróneamente y tratados con los fármacos habituales para Alzheimer. Pero este tratamiento provoca reacciones adversas en aproximadamentela mitad de estos pacientes, en algunos casosagravando mucho la enfermedad.

Actualmente no hay una prueba específica para diagnosticar la DCL. En la práctica se utilizan varias pruebas médicas, neurológicas y neuropsicológicas para detectar esta enfermedad y su posible superposición con otros trastornos, pero el grado de exactitud del diagnóstico clínico de la DCL no es muy alto.

La investigación, desarrollada por el IGTP y la UAB, ha permitido descubrir el primerbiomarcador genético que se encuentra en el 20% de los casos de DCL y que diferencia uno delos subgrupos de esta enfermedad del Alzheimer. “A pesar de que este marcador sólo detecta una parte de los pacientes de DCL, incrementa significativamente la sensibilidad de diagnóstico de la enfermedad y estos pacientes podrán recibir un diagnóstico correcto y, por lo tanto, el tratamiento adecuado”, explica la Dra Katrin Beyer, líder de la investigación, del Grupo de Patología Estructural y Molecular del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital y del Instituto Germans Trias.

Los investigadores detectaron inicialmente el marcador a través de un estudio realizado conmuestras de cerebro post mortem, en el cual observaron laalteración de la expresión de la enzima butirilcolinesterasa (BChE) en el cerebro de pacientes con DCL. Estos datos indicaban que podrían existir alteraciones genéticas, específicamente en el promotor del gen de BChE, que causan cambios de la expresión del gen. Efectivamente, encontraron cuatro polimorfismos en la región promotora de BChE que, si están presentes en cierta combinación, se asocian a la DCL.

Estos resultados, que han sido patentados, permiten determinar si un paciente sufre DCL distinguirlo de la enfermedad de Alzheimer. Actualmente, la patente se encuentra en su última fase de validación, proceso que se está llevando a cabo en colaboración con neurólogos de la Unidad de Enfermedades Neurodegenerativas del Hospital Germans Trias y del Hospital de Bellvitge.

El acuerdo de licencia con la empresa Grifols supone poder aplicar estos resultados y obtener un procedimiento simple, rápido y eficaz para el diagnóstico de la DCL en los hospitales.Además, el marcador también se podrá utilizar en el diseño de estudios clínicos para contribuira identificar grupos de pacientes con un diagnóstico más acertado, eliminando por ejemplo loscasos de DCL de un grupo de enfermos de Alzheimer. Jano.es

viernes, 9 de agosto de 2013

La anemia podría aumentar el riesgo de demencia

Una investigadora plantea que hacerles pruebas para detectar la afección a las personas mayores tiene sentido. Medlineplus

Los adultos mayores que sufren de anemia (unos niveles de glóbulos sanguíneos inferiores de lo normal) podrían estar en mayor riesgo de demencia, sugiere un estudio reciente.
La anemia afecta hasta al 23 por ciento de los adultos mayores, señalan los investigadores.

"Con la anemia, hallamos un aumento del 60 por ciento en el riesgo de demencia. Tras controlar otros factores, como otras enfermedades médicas, la demografía, etcétera, el aumento del riesgo permaneció entre un 40 y un 50 por ciento", apuntó la autora líder del estudio, la Dra. Kristine Yaffe, profesora de psiquiatría, neurología y epidemiología de la Universidad de California, en San Francisco.

"Dado lo común que son tanto la anemia como la demencia en los adultos mayores, prestar más atención a la conexión entre ambas es importante, y creo que hacer pruebas de anemia en los adultos mayores tiene sentido", planteó Yaffe.
Pero el estudio de más de 2,500 hombres y mujeres a partir de los 70 años no prueba en realidad que la anemia provoque demencia.

"Como lo estudiamos prospectivamente, creemos que, hasta donde podemos determinar, la anemia se relaciona causalmente con la demencia, pero con los estudios observacionales nunca se puede afirmar con certeza. Pero hicimos todo lo que pudimos por excluir otras explicaciones", señaló Yaffe.

La función de los glóbulos rojos es llevar oxígeno por todo el cuerpo. Cuando se sufre de anemia, llega menos oxígeno a las neuronas, explicó Yaffe. "Creemos que la asociación tiene que ver con el poco oxígeno que llega al cerebro", dijo.

La anemia también podría indicar una mala salud general, anotaron los autores del estudio. Las causas de la anemia incluyen la deficiencia de hierro y la pérdida de sangre. El cáncer, la insuficiencia renal y ciertas enfermedades crónicas también pueden provocar anemia.

El estudio, que aparece en línea el 31 de julio en la revista Neurology, debe servir como recordatorio para los médicos de que muchas afecciones pueden conducir a la demencia, y que tratarlas podría proteger del declive mental, apuntó un experto.

"Nuestra preocupación sobre la mayor visibilidad y prevalencia de la enfermedad de Alzheimer es que algunos médicos se verán tentados a ir directo al diagnóstico sin primero haber seguido la regla de 'descartar las causas reversibles'", comentó el Dr. Sam Gandy, director del Centro Mount Sinai de Salud Cognitiva, en la ciudad de Nueva York. La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia.

"Siempre debemos intentar excluir las causas tratables y reversibles de la demencia, como la depresión, las deficiencias nutricionales, los trastornos endocrinos y los trastornos metabólicos antes de apresurarnos a diagnosticar Alzheimer", señaló.

Durante el estudio, todos los participantes recibieron pruebas para la anemia, la memoria y el pensamiento en el transcurso de once años.
Casi 400 participantes estaban anémicos al inicio del estudio. Durante el transcurso del estudio, alrededor del 18 por ciento de los participantes (455) desarrollaron demencia, hallaron los investigadores.

De los participantes con anemia, el 23 por ciento contrajeron demencia, frente al 17 por ciento de los que no sufrían de anemia.
Las personas anémicas al inicio del estudio presentaban un aumento del 41 por ciento en el riesgo de demencia en comparación con los que no tenían anemia, después de que los investigadores tomaran en cuenta factores como la edad, la raza, el sexo y el nivel educativo.

Se necesita investigación adicional para confirmar esta asociación antes de que se hagan recomendaciones sobre la prevención de la demencia, sugirieron los autores del estudio.

FUENTES: Kristine Yaffe, M.D., professor of psychiatry, neurology and epidemiology, University of California, San Francisco; Sam Gandy, M.D., Ph.D., director, Mount Sinai Center for Cognitive Health, New York City; July 31, 2013, Neurology, online