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jueves, 20 de febrero de 2014

Saildrone: El velero dron que quiere revolucionar la oceanografía

Saildrone: El velero dron que quiere revolucionar la oceanografía

Los océanos del mundo cubren el 71% de la superficie de la Tierra, sin embargo, son el recurso menos comprendido y más vulnerable que tenemos en el planeta. Con el objetivo de recopilar datos y realizar análisis sobre el océano para comprenderlo mejor, Saildrone ha desarrollado el SD1, un velero no tripulado o velero dron que quiere salir a navegar solo alrededor del mundo.

Cuando dices drone, la mayoría de la gente mira hacia arriba, buscando el rápido pasar de un avión pequeño o de un cartero volador con el paquete de Amazon colgando. Sin embargo, una pequeña empresa de San Francisco llamada SailDrone quiere que la gente mire hacia el mar también, pues ha creado el SD1, un velero dron. El 1 de octubre de 2013, el velero no tripulado partió desde Fan Francisco con destino a Hawai, treinta y cuatro días después, el 4 de noviembre el SD1 había completado con éxito la navegación autónoma de 3379.6 kilómetros, llegando en Kaneohe, Hawaii. Con 5 metros de eslora y 2 de ancho, la embarcación autónoma es propulsada por un ala vela y tiene una capacidad de carga de 100 kg. Con estas características, se aventurará más y navegará sólo alrededor del mundo.

Tras el paso éxito del viaje transpacífico a Hawaii (que fue acompañado de cerca por una embarcación tripulada que lo manejaba a control remoto si era necesario), el SD1 partió de las islas y se dirigió con rumbo sur hacia el Pacífico Sur para seguir recolectando más información y realizar análisis sobre el agua. Según SailDrone, este velero no tripulado lleva sensores oceonográficos y es una manera mucho más barata de llevar a cabo varios tipos de investigación oceánica, ya que el costo de alquiler y mantenimiento de las embarcaciones tripuladas tiende a disuadir a los investigadores.

Entre los análisis que se hacen está el remplazo de boyas y software, estudios sobre el grado de acidez del océano, rastreo de tiburones y otros más. Totalmente probada su valía y eficiencia, los responsables quieren que el dron se convierta en una herramienta para la oceanografía y pueda ser utilizada tanto por instituciones como por empresas petroleras, pesqueras, etc.

Los fundadores de Saildrone son Richard Jenkins y Dylan Owens (además de Eric Schmidt, CEO de Google). Jenkins es un ingeniero mecánico y tiene el récord mundial de velocidad en vehículos eólicos en 202 kilómetros por hora con una embarcación que diseñó y construyó, llamada Ecotricity Greenbird. Ávido marinero con más de 80.500 kilómetros de experiencia en el océano en una amplia gama de embarcaciones, trabaja con Owens, otro ingeniero mecánico con experiencia en robótica yelectrónica submarina y graduado del MIT. Los interesados en el proyecto que lleva más de 10 años de desarrollo y en el trabajo particular de estos dos expertos pueden hacer un seguimiento del progreso del SD1 en tiempo real y ver más videos del velero dron ingresando a su página oficial. (Neoteo)

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Cerebro de 'smartphone', cuerpo de dron

Un teléfono permite al autómata volador SmartCopter orientarse en interiores cerrados sin necesidad de usar GPS
POR RACHEL METZ - TRADUCIDO POR LÍA MOYA
SmartCopter proyecto de investigación
de la Universidad Politécnica de
Viena, usa un smartphone como
ordenador y es capaz de navegar él solo
Unos investigadores están usando unsmartphone como cerebro de un pequeño dron barato. El teléfono permite al aparato orientarse en interiores cerrados sin necesidad de usar GPS o un sistema de guiado a distancia. Aunque aún está en las primeras fases, el SmartCopter podría acabar siendo una forma más segura y barata de examinar lugares donde ha habido desastres antes de que entren los equipos de respuesta humanos.
La estudiante que está detrás del proyecto, Annette Mossel, estudia realidad virtual, seguimiento e interacción 3D en la Universidad Politécnica de Viena (Austria) y afirma que la idea nació del deseo de crear un vehículo aéreo no tripulado autónomo y barato para sobrevolar escenas de catástrofes. Mossel explica que usar un smartphone como procesador reduce los costes y facilita la actualización del software del dron.
Ya se han desarrollado varios robots capaces de introducirse en edificios y comprobar paquetes sospechosos, incluso otros que se pueden lanzar, como el robot FirstLook de iRobot y la pelota cargada de cámaras de Bounce Imaging, llamada Explorer (ver "Una cámara que bota para acceder a lugares peligrosos").
El SmartCopter podría ser más barato que estos dispositivos. El grupo de Viena construyó su dron de prueba con cuatro motores, un  microcontrolador de Arduino y un smartphone Samsung Galaxy S II. Sin contar con el teléfono, Mossel afirma que su construcción costó unos 300 euros. "Queríamos mantener el precio bajo y construir nuestro dron basándonos en hardware abierto", explica. Este mes se ha presentado un artículo sobre el SmartCopter en la Conferencia Internacional sobre Avances en Computación Móvil y Multimedia celebrada en Viena. 
El mayor reto fue decidir cuál era la mejor forma de navegar sin tener que usar el GPS del teléfono, dado que esta tecnología funciona mal en interiores o directamente no funciona, y puede no ser lo suficientemente precisa en algunas situaciones (la web del gobierno de Estados Unidos dedicada al GPS indica que la tecnología tiene una precisión de unos 8 metros).
El primer prototipo del grupo ha resuelto este reto de una forma relativamente poco tecnológica: detecta marcadores de papel colocados en la zona a vigilar por el dron. Una aplicación en el smartphone le dice al dron que se eleve a una altura determinada desde la cual empieza a buscar los marcadores. Cada vez que encuentra uno nuevo, se añade a su mapa. Examinando los marcadores y evaluando la información sensorial recibida del acelerómetro, giroscopio y magnetómetro del teléfono, el software puede establecer la posición del dron en el espacio, explica Mossel.
Cuando deja de encontrar nuevos marcadores, el dron se queda quieto en el aire y espera nuevas instrucciones enviadas desde un portátil a distancia que sigue su vuelo. También se podría programar para aterrizar en un lugar concreto una vez que acaba su trabajo (quizá su punto de despegue fuera de un edificio, por ejemplo).
Además de examinar zonas catastróficas, Mossel se imagina toda una serie de usos más para el SmartCopter, desde inspeccionar el estado de muros y techos en grandes salas de iglesias y museos, hasta ayudar a los compradores a moverse por los centros comerciales.
Entre los obstáculos que se encontrará el equipo del SmartCopter si sigue adelante hasta desarrollar un producto comercial, es una actividad legisladora que aún no sabe cómo tratar a los drones. La Administración de la Aviación Civil de Estados Unidos aún no ha establecido las reglas para la seguridad y operación de los drones, pero se están elaborando y se espera que entren en vigor en 2015.
Por el momento, Mossel y sus compañeros están centrados en la próxima fase de su investigación, que implica conseguir que el smartphone registre las características de una habitación como las esquinas y las pendientes para que el dron no tenga que usar marcadores para hacer un mapa del entorno.
"No estamos pensando en que dentro de un año crearemos una empresa y lo convertiremos en un producto", afirma. "Pero creo que es bastante probable para todos los que trabajamos en el proyecto".

domingo, 30 de junio de 2013

Horizon: El dron de transporte del futuro (concepto)

No es la primera vez que tenemos frente a nosotros un concepto de dron que funciona transportando personas. Tampoco es la primera vez que vemos un proyecto donde este dron sea eléctrico y funcione en un doble sentido, transportando vía tierra y aire vagones de pasajeros. Esto ya lo mostró el Clip-Air hace un tiempo, pero ahora algunos de los miembros de su equipo le dieron una mirada novedosa al proyecto, lo rebautizaron como The Horizon System y lo presentaron de una forma que enamorará a los fanáticos del dron de transporte del futuro.
El dron en pleno vuelo. - Horizon: El sistema de transporte del futuro
Hay días en los que las noticias son un mero reflejo de la actividad de determinadas invenciones ya puestas en práctica gracias a las maravillas de la tecnología y la manufactura. Pero de vez en cuando tenemos la chance de encontrarnos con novedades que nos transportan a futuros cercanos y lejanos, donde las ensoñaciones tecnológicas de la humanidad tienen la esperada respuesta. En este caso se trata de un concepto de avión de transporte de pasajeros que tiene todos los ingredientes como para hacernos entusiasmar, combinando tanto su espectacular diseño, la tecnología detrás de su funcionamiento, su empoderamiento eléctrico y, especialmente, su utilidad. Abre los ojos y conoce al fantástico The Horizon System, el dron de transporte del futuro que incluye un avión eléctrico automatizado y un sistema de trenes.

Los diseñadores de la Universidad de Glasgow han puesto a volar un sistema de transporte que incluye vagones tipo pod con pasajeros que transitan por una estructura con rieles que a su vez funciona como una plataforma de recolección y despegue. Una vez que los vagones con los pasajeros llegan a determinada zona de la terminal, undron gigantesco sin cabina de pilotos y de funcionamiento totalmente eléctrico llega y, mientras se suspende, recoge a los vagones elevándolos e iniciando un viaje aéreo. Cuando llega a destino, el dron Horizon realiza una maniobra de aterrizaje flotante y deposita a los pods de pasajeros en el seguro aeropuerto, para que estos continúen su travesía por vía terrestre o para que los pasajeros desciendan y accedan a centros urbanos o de derivación. Segundos después de dejar a los pods, el dron recogerá otros sin nunca frenar su marcha, y esto tiene una razón de ser: los pods son las baterías y principal fuente de energía del Horizon.

Como los pods contienen las baterías, el Horizon recarga su energía en el acto mismo de recoger nuevos pods. El método es teóricamente hermoso de imaginar, y la eficiencia y la reducción de mantenimiento que podría ofrecer resulta incomparable a métodos actuales de transporte. Adentro del pod, la estructura será muy similar a la que se ve en cruceros y buques de gran eslora (por no decir que son parecidas a naves espaciales de ciencia ficción), pues tendrá un lobby al cual los pasajeros podrán acceder para avistar el paisaje gracias a la cabecera de vidrio del Horizon. Según se ve en el video conceptual, la cabina de pilotaje se encuentra en algún lugar diferente al centro del dron o simplemente –dado que es un concepto nos permitimos soñar-, elHorizon no tiene piloto. ¿Nuestra apreciación? WOW Lástima que haya que esperar hasta 2050 para ver algo similar a esto en acción. Fuente: Neoteo